Paola Ortega, managing partner en DDC Financial Group, analiza el potencial de las inversiones inmobiliarias alternativas para hacer frente a los desafíos actuales del sector.
El mercado inmobiliario español enfrenta un nuevo desafío: las recientes propuestas del Gobierno para limitar la compra de viviendas por parte de extranjeros y establecer reformas fiscales dirigidas a los pisos turísticos han generado una incertidumbre significativa en el sector. Estas medidas plantean interrogantes sobre el impacto en la confianza del inversor y en la estabilidad del mercado inmobiliario.
¿Una España más cerrada o un mercado más vulnerable?
Según datos publicados por El País, en 2023 los compradores extranjeros adquirieron más de 87.000 viviendas, representando alrededor del 15% de todas las transacciones de compraventa en España. Durante el primer semestre de 2024, esta cifra creció un 1,8%. Este flujo de capital no solo impulsa la actividad económica, sino que también contribuye al empleo y a la generación de valor.
No obstante, las nuevas regulaciones podrían tener repercusiones sin precedentes. Expertos del sector coinciden en que restringir el acceso de inversores extranjeros erosiona la confianza en el mercado español. Este movimiento puede exacerbar la escasez de oferta y agravar los problemas de accesibilidad a la vivienda. Irónicamente la Comunidad de Madrid adopta una estrategia en dirección contraria: la reducción del impuesto de transmisiones patrimoniales al 4% para atraer capital y estimular la actividad económica. Los resultados han sido marcadamente diferentes.
Turismo y ocupación ilegal: problemas no resueltos
La ocupación ilegal también representa un obstáculo significativo. Un estudio del Institut Cerdà revela que, a finales de 2023, unas 79.000 viviendas estaban ocupadas ilegalmente en España, con más del 30% localizadas en Cataluña. Este problema, crítico para la estabilidad del mercado, no parece recibir atención prioritaria en la agenda gubernamental. Adicionalmente, el turismo, una de las principales fuentes de ingresos del país, se enfrenta a nuevos impuestos que encarecen los alquileres.
El futuro de Sareb y las viviendas públicas
En este contexto, también surge la cuestión del desempeño de Sareb. Diseñada para estabilizar las finanzas tras la crisis de 2008, Sareb reportó pérdidas de 1.237 millones de euros en el primer semestre de 2024, un aumento del 50% respecto al año anterior. Con una fecha de cierre proyectada para 2027, el Gobierno parece dispuesto a replicar este modelo con la creación de otra entidad destinada a la gestión de viviendas asequibles.
Socimis bajo presión
Las socimis, diseñadas para atraer inversión extranjera y dinamizar el mercado, también están en la mira. Los cambios normativos inesperados y la retórica gubernamental envían un mensaje negativo al inversor no solo extranjero sino local considerando que la mayor parte de los inversores en alquiler son pequeños particulares, y estas medidas solo contribuyen a reducir la oferta y empeorar la crisis habitacional.
La oportunidad en Alternative Investments
Aun así, España sigue siendo un destino atractivo para los inversores, con un crecimiento proyectado del PIB superior al 2,4% en 2025. Sectores en expansión como los centros de datos y las energías renovables están captando el interés de los grandes capitales.
En este contexto, los alternative investments representan una vía sólida para diversificar carteras y generar rendimientos sostenibles. El DDC Global Investor Summit, programado para los días 12 y 13 de marzo en el Royal Horseguards de Londres, y el DDC Investor Summit Iberia 2025, que se celebrará el 10 de abril en Madrid, serán clave para explorar grandes oportunidades en torno a private debt, alternative lending y REO asset management y atraerán a LPs, GPs y gestores de activos destacados de toda Europa en el evento organizado por DDC Financial Group.









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