El residencial Las Terrazas de Oriente, en Zaragoza, destaca como un caso de éxito en la integración de los acristalamientos Lumon. Rafael Gracia, promotor del proyecto, resalta su capacidad de adaptación técnica, su impacto en la comercialización y la excelente acogida por parte de los propietarios.
El sector inmobiliario continúa evolucionando hacia soluciones que priorizan el aprovechamiento de los espacios exteriores, una tendencia que se consolidó tras la crisis sanitaria. En este contexto, el proyecto Las Terrazas de Oriente, promovido por Gracia & Aldaz, se presenta como un referente de cómo la colaboración con partners especializados como Lumon puede elevar los estándares de una promoción.
El proyecto nació con una clara vocación hacia el exterior. “Las terrazas han sido un elemento determinante del diseño”, explica Rafael Gracia, promotor del edificio. El objetivo era ofrecer a cada vivienda una extensión natural hacia el aire libre, independientemente de su orientación.
En este planteamiento, la colaboración con Lumon ha resultado estratégica. Sus soluciones de acristalamiento permiten transformar terrazas en espacios versátiles, mejorando tanto el confort térmico como acústico, y aportando un valor diferencial al conjunto residencial.
La incorporación de los acristalamientos no estuvo exenta de retos. Debido a la indefinición urbanística inicial, la instalación se planteó como una mejora posterior a la entrega de llaves. Sin embargo, la evolución normativa permitió regularizar este tipo de soluciones, garantizando su instalación bajo licencia y con total seguridad jurídica. Este factor fue clave para que la promotora pudiera ofrecer a los propietarios una solución homogénea, cuidando la estética de la fachada y reforzando la identidad arquitectónica del edificio. Así, Las Terrazas de Oriente mantiene una imagen coherente y moderna, evitando intervenciones individuales desalineadas.
Uno de los grandes valores diferenciales del proyecto ha sido la capacidad de adaptación técnica de Lumon. A pesar de la aparente uniformidad exterior, el edificio cuenta con al menos cinco tipologías distintas de terrazas, lo que requería soluciones específicas en cada caso. “Lumon se adaptó perfectamente a la definición de los detalles de obra, ofreciendo una solución muy válida y aceptable para cada caso específico”, señala Gracia.
Esta flexibilidad permitió no solo resolver los condicionantes técnicos, sino también ofrecer a los clientes finales un alto grado de personalización.
Más allá del aspecto técnico, uno de los elementos más destacados ha sido el impacto directo en la comercialización. Tras la visualización de las primeras viviendas acristaladas, se produjo un efecto demostración que derivó en una fuerte demanda por parte de los propietarios. Según el equipo comercial, la reacción fue prácticamente inmediata, generando una “avalancha” de solicitudes para incorporar la solución a posteriori.
Este comportamiento confirma que las soluciones bioclimáticas no solo mejoran la vivienda, sino que incrementan su valor percibido y su atractivo en el mercado.
Garantía posventa
Para cualquier promotor, la fiabilidad de los proveedores en la fase de entrega es crítica. En este sentido, la experiencia con Lumon ha sido calificada como excelente. La coordinación directa entre la empresa de acristalamientos y el cliente final ha funcionado con una precisión que ha liberado de carga de gestión a la promotora.
“La mejor noticia es que no he tenido ninguna llamada de reclamación por fallos en tiempos o plazos”, afirma Rafael Gracia, destacando la agilidad y el cumplimiento de las expectativas generadas.
La satisfacción con el resultado estético y funcional del proyecto Las Terrazas de Oriente ha consolidado la relación de futuro entre ambas entidades. Para Gracia, el valor añadido que aporta Lumon en términos de confianza y diseño es un factor decisivo para próximos desarrollos.









Añadir comentario