Consuelo Villanueva, directora de Instituciones y Grandes Cuentas en Sociedad de Tasación
Sector
Si tuviera que elegir una palabra para calificar en qué situación se encuentra el sector de la tasación diría “expectante”. Vivimos un momento de gran incertidumbre, debido a varios factores como, entre otros, la invasión en Ucrania, la crisis energética, la elevada inflación y el alza de las materias primas. Y todos, tanto en el ámbito de la tasación como en el mercado inmobiliario en general, estamos a la espera de comprobar cómo evolucionan estas variables y cuál es su impacto real sobre la economía, y sobre nuestro ámbito.
Dicha situación llega tras un 2021 especialmente dinámico para el mercado inmobiliario e hipotecario, que nos ha permitido a las sociedades de tasación recuperar una mayor actividad tras un 2020 marcado por la pandemia y por las restricciones a la movilidad que se llevaron a cabo. ¿Hacia dónde camina nuestro sector? Es una pregunta muy difícil, pero desde luego en situaciones de incertidumbre, como las actuales, los profesionales de la valoración tenemos la responsabilidad y el deber de estar muy cerca del mercado, para monitorizar su evolución y hacer un seguimiento exhaustivo. Debemos arrojar luz entre tanta incertidumbre.
Empresa
Sociedad de Tasación ha mantenido un nivel de actividad muy positivo durante 2021 y se ha consolidado como una de las principales compañías del sector. Si comparamos la facturación de 2021 con el año previo a la pandemia –medir nuestro crecimiento con 2020, un año “valle”, no es real– hemos registrado un aumento del 14%, según la AEV. Eso confirma que estamos trabajando en la buena dirección. No obstante, para nosotros lo importante no son los resultados en términos de cifras, sino cómo se han conseguido. Como tasadora, somos una línea de defensa en la gestión del riesgo hipotecario, y durante los últimos años hemos intensificado nuestro acercamiento al mercado, aumentando el número de comparables analizados, tal y como recomienda la IVSC.
De cara a 2022 es muy complicado hacer previsiones. Sin embargo, lo que tenemos claro es que vamos a seguir profundizando en nuestro modelo de negocio, que es el que nos ha llevado a cumplir 40 años de trayectoria en el mercado español. Un modelo basado en la calidad del servicio, la cercanía hacia el cliente, la profesionalidad, la innovación y la tecnología.
Compraventas residenciales
El mercado residencial ha experimentado un gran dinamismo durante los últimos meses, lo que se ha traducido en un aumento de las compraventas de viviendas, de la concesión de hipotecas y también de la actividad tasadora. A la hora de valorar dicha situación, debemos tener en cuenta que 2021 ha sido un año donde la actividad se ha visto impulsada por la “demanda embalsada” que quedó del año anterior por la pandemia y también por el creciente interés de los compradores por la vivienda de reposición.
Líneas de negocio emergentes
Durante los últimos meses hemos observado cómo la actividad en el sector residencial (ya sea primera o segunda vivienda, build to rent, coliving, senior living, etc.) ha ganado protagonismo dentro del mercado, gracias al mayor dinamismo de la promoción de obra nueva, al aumento de la inversión.
Los sucesivos confinamientos presentados entre los años 2020 y 2021, y el consecuente repunte del comercio online han impulsado el auge de la logística de proximidad, que previsiblemente continuará creciendo durante los próximos años. Además, la digitalización ha abierto la puerta al surgimiento de nuevas líneas de negocio como los centros de datos o los activos relacionados con la energía, cuyo creciente interés entre los inversores está propiciando su expansión.
España y el sector inmobiliario, en particular, tienen por delante el reto de conseguir que los fondos Next Generation tengan un impacto real tanto en la economía como en las empresas. Los fondos están llamados a favorecer la rehabilitación del parque residencial español, y representan por tanto una oportunidad y un revulsivo para todos.









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