Han transcurrido más de cuatro meses desde el trágico incendio en dos edificios de 10 y 14 plantas en Valencia. Hoy se sabe que la fachada del edificio de Campanar cumplía la normativa que había en el momento del visado del proyecto, antes de 2006, pero la buena noticia para todos es que, con la normativa actual, la fachada del edificio no cumpliría. Sin embargo, la alarma en la sociedad ha surgido porque las paredes separadoras y tabiques sí cumplirían la normativa vigente, algo preocupante observando la poca resistencia al fuego que demostraron, según alerta la Asociación Española de Fabricantes de Ladrillos y Tejas de Arcilla Cocida (Hispalyt) que exige una reforma para endurecer la normativa de protección contra incendios en los edificios.
Hispalyt reclama cambios normativos para incrementar la seguridad contra incendios en la edificación residencial, en respuesta a la exigencia de mayor protección por parte de compradores e inversores
Una normativa pendiente de actualizar desde hace más de 25 años
Desde Hispalyt recuerdan que el Código Técnico de la Edificación (CTE) es más exigente que nunca con la eficiencia energética y el aislamiento acústico, y sin embargo ha olvidado la protección frente a incendios, una normativa que no se actualiza desde hace más de 25 años. “La actual normativa española de protección frente a incendios en edificios (CTE DB SI) debería ser más restrictiva, tiene mucho margen de mejora”, afirma Pedro Rognoni, presidente de Hispalyt.
Por ello, esta asociación demanda aumentar las exigencias para fachadas, sustituyendo las exigencias actuales del CTE DB SI para fachadas por las exigencias de la normativa inglesa, que es más restrictiva que el CTE DB SI y que se cambió tras el incendio de la Torre Grenfell en 2017, un suceso muy similar al de Campanar de Valencia.
En el caso de las paredes interiores, Hispalyt reclama una exigencia de resistencia al fuego de 120 minutos (EI 120) para paredes separadoras, doblando el EI 60 que se exige ahora, y cierto valor EI para tabiques, ya que actualmente no se les requiere ninguna prestación frente a incendios, estimando que las soluciones constructivas que se queden fuera de esta propuesta son poco seguras.
Compradores e inversores de nueva vivienda exigen seguridad
Desde Hispalyt subrayan que España tiene una tradición histórica de construcción con piedra y ladrillo y existe menos concienciación hacia la problemática del fuego porque no se han sufrido, hasta ahora, grandes catástrofes, debido al uso de estos materiales. En países como Inglaterra o Estados Unidos, ha habido una gran tendencia a construir con estos materiales por su buen comportamiento frente al fuego tras las catástrofes históricas como las sufridas en ciudades como Londres o Chicago.

“La realidad nos dice que a día de hoy se declaran en España más de 50 incendios en viviendas al día, debido en parte al aumento del número de aparatos electrónicos en los hogares. Deberíamos ser más conscientes que nunca del problema del fuego en viviendas, y el riesgo de la pérdida de vidas y patrimonio, asumir responsabilidad y proponer soluciones”, concluye Pedro Rognoni.
Pedro Rognoni, presidente de Hispalyt, cree que el sector debe girar la vista hacia el ladrillo cerámico como la solución más completa y que ofrece la máxima seguridad
Desde el punto de vista de seguridad, los productos cerámicos tienen la mejor categoría de reacción al fuego. Son clase A1 sin necesidad de ensayo. No son combustibles, y en caso de incendio no contribuyen al mismo, no produciendo llamas, ni humos, ni gases tóxicos. Solo las paredes de fábrica de albañilería con ladrillo cerámico o de hormigón están incluidas en el Anexo F del DB SI del Código Técnico de la Edificación, que les exime de tener que ser testados en laboratorio. El resto de materiales sí deben ser sometidos a ensayos. La seguridad hoy forma parte de las demandas de los compradores de vivienda nueva y segunda mano.

Para Pedro Rognoni, “el sector de la edificación debe girar la vista hacia el ladrillo cerámico como la solución más completa ya que ofrece la máxima seguridad, pero también el mejor rendimiento acústico, térmico, durabilidad, y sostenibilidad y eficiencia energética demostrable con DAPs y certificados”.
Puesta de manifiesto la necesidad de endurecer la normativa española y promover el uso de materiales con el mejor comportamiento (reacción y resistencia) posible ante el fuego, arquitectos, proyectistas, promotores y constructores deben asumir que el cambio en la mentalidad del comprador de vivienda nueva e inversores ya se ha producido, tener una perspectiva a largo plazo, y facilitar y promover proyectos y edificios sostenibles, seguros y con una larga vida.








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