El precio de la vivienda nueva y usada registró en junio un incremento del 0,5% respecto a mayo y fue un 3,2% superior en tasa interanual, aunque en Baleares y Canarias se superó por primera vez en un 0,5% el nivel máximo alcanzado en enero de 2008, según la estadística definitiva del sexto mes del año que ha hecho pública hoy Tinsa.
Con este cierre definitivo de los datos del mes de junio, la variación interanual en el segundo trimestre del año se sitúa en el 3,2 %, una décima más que el 3,1 % provisional publicado el pasado 28 de junio.
“En junio, los precios residenciales han sostenido su impulso. Todas las zonas reflejan crecimientos mensuales, a excepción de los municipios de interior, que se mantienen estables. Los impulsos más fuertes continúan registrándose en Costa Mediterránea e Islas, con mayor componente turístico. En cuanto a los polos de empleo y sus áreas metropolitanas, se aceleran levemente con respecto a los meses anteriores”, explica Cristina Arias, directora del Servicio de Estudios de Tinsa.
El valor medio de la vivienda nueva y usada se incrementó entre el 0,1 % y el 0,9 % respecto al mes anterior, siendo los municipios más pequeños del interior peninsular los que marcan el extremo inferior de la banda, sin apenas variación. Las “Capitales y Grandes Ciudades” (+0,6 %) y las “Áreas Metropolitanas” (+0,4 %) enfatizan el leve impulso que registraron en mayo, mientras que “Costa Mediterránea” (+0,9%) y “Territorio Insular” (+0,7%) sostienen su aceleración mensual en la parte más elevada del rango.
Desde una perspectiva interanual, los mayores crecimientos se concentran en los grupos de “Costa Mediterránea” (+7,0 %) y “Territorio Insular” (+8,1 %), en donde la tasa de crecimiento dibuja una tendencia alcista. El grupo de “Áreas Metropolitanas” (+2,4 %) continúa reflejando una desaceleración de los precios residenciales, mientras que “Capitales y Grandes Ciudades” (+2,2 %) y “Resto de Zonas” (+3,0 %) sostienen su tasa de crecimiento.
“Aunque los tipos de interés de referencia se mantienen altos y la política monetaria continúa siendo prudencialmente contractiva, en junio el BCE ha efectuado una primera bajada de estas tasas. A medida que se van reduciendo los tipos de referencia, el crédito resulta más accesible y contribuye al sostenimiento del nivel de compraventas”, destacó la directora del Servicio de Estudios.
La demanda de vivienda sigue caracterizada por un perfil solvente, afianzado por la evolución positiva del indicador de empleo en España y en Europa. “La mejora de la confianza de los consumidores contribuye al mantenimiento de la inversión en primera y segunda vivienda”, afirmó Cristina Arias. Mientras tanto, los datos de oferta continúan apuntando hacia una limitación en la ampliación del parque residencial que, en opinión de Arias, mantiene el tensionamiento de los precios en las zonas de mayor concentración de la demanda.
Variación desde máximos
El valor medio de la vivienda nueva y usada en España es un 17,4% más barata de lo que era a finales de 2007, cuando el Índice General alcanzó su máximo en el ‘boom’ inmobiliario. Actualmente, se encuentra en niveles de diciembre de 2010.
El precio medio en ‘Islas’ se sitúa 0,5 % por encima de los máximos de la burbuja de 2007. El resto de los grupos se sitúan por debajo de sus respectivos máximos. “Capitales y Grandes Ciudades” es el más cercano (-14 %). El resto de zonas se sitúa a una distancia entre el 20% y el 30%.
“Tensionamiento razonable y en línea con la inflación”
Después de anunciar los datos de junio, Cristina Arias, y Andrea de la Hoz, analista senior de Tinsa, han analizado la situación y perspectivas del mercado residencial, destacado especialmente que actualmente existe un “tensionamiento razonable de los precios y en línea con la inflación”.
“Lo que vemos es un repunte moderado dentro de la tendencia de desaceleración iniciada a partir de la subida de los tipos de interés”, afirmaron las representantes del Servicio de Estudio de Tinsa, que explicaron que “los precios han resistido bien debido a que las compraventas se han mantenido en unos niveles robustos, mientras que el número de visados se mantiene en unos niveles bastante limitados”.
“Aunque las transacciones se redujeron en 2023 respecto a 2022, vamos viendo que las compraventas se mantienen y que se están registrando aumentos interanuales. Esto nos hace pensar que nos encontramos en un punto de inflexión”, señalaron.
Otras tendencias que destacaron en su análisis fue que en Madrid parte de la demanda se está desplazando hacia Guadalajara y otras zonas limítrofes, y también que se ha detectado un aumento de la compra de vivienda en costa para explotarla en la modalidad de alquiler turístico, aunque explicaron que esta opción, aunque crece, sigue siendo minoritaria.










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