Mejorar la eficiencia energética de una vivienda produce un incremento medio en el precio de venta y del alquiler de un 10%

La inversión destinada a mejorar el certificado de eficiencia energética en dos niveles podría incrementar un 10% el precio medio de venta y de alquiler. Así lo establece el informe Eficiencia Energética y su impacto económico en la vivienda. Ha sido elaborado por Colliers junto a Balantia, especializado en descarbonización de edificios y eficiencia energética.

El análisis pone el foco en el impacto económico de la inversión en eficiencia energética en los precios de venta y alquiler de vivienda. Además, estudia el retorno, la rentabilidad y amortización de la inversión en ambos mercados valorando su impacto para el propietario, inquilino e inversor. Es un instrumento ideal para promotores inmobiliarios, inversores, socimis y gestores de proyectos en alquiler para alinear sus estrategias al cumplimiento de criterios ESG; con las ciudades de Madrid y Barcelona como muestra, tanto en sus respectivas zonas centro como en la periferia inmediata.

Mejora en el precio de venta y de alquiler

Una mejora de dos niveles en el CEE produce un aumento medio del 10% en el precio de venta. Para los mercados de Madrid y Barcelona centro supondría un incremento medio de 450 y 425 €/m2. En Madrid Sur y Este y Barcelona periferia el incremento mínimo alcanzado oscilaría entre 100 y 300 €/m2.

Asimismo, esa mejora produce un aumento medio del 9,5% a 11% en el precio de alquiler. En Madrid y Barcelona centro supondría un incremento medio de 1,3 y 1,6 €/m2/mes. Mientras que en Madrid Sur y Este y Barcelona periferia el incremento mínimo alcanzado oscila entre 0,5 y 1,3 €/m2/mes.

Respecto a la rentabilidad de la inversión conseguida exclusivamente por el incremento del nivel de rentas, con carácter general, las mejoras lograrían rentabilidades superiores al 5,5%. Los mejores ratios se obtendrían al pasar de la etiqueta E a la D y C, y de la D a la C, con rentabilidades entre el 15% y el 35%.

Ahorro real en gasto energético

Considerando una vivienda tipo, plurifamiliar de 90 m2, pasar de una etiqueta E a una D supone un ahorro económico medio real de 1.250 €/año en Madrid, y si la vivienda se localizase en Barcelona el ahorro conseguido sería de 1.120 €/año. Si se mejorara la etiqueta de E a C el ahorro conseguido seria de 1.660 €/año en Madrid y de 1.475 €/año en Barcelona. Pasar de una etiqueta E a B supone un ahorro medio de 1.945 y 1.725 €/año en Madrid y Barcelona respectivamente.

Teniendo en cuenta que el 81% del parque de viviendas en España presenta una etiqueta E o inferior, desde el punto de vista del gasto energético, no invertir en la mejora de la eficiencia energética en estas viviendas supone un derroche de 32.000 millones de € al año, una inversión que, de realizarse, se amortizaría en menos de 5 años.

Impacto de la Ley de la Vivienda

El anteproyecto de la Ley de la Vivienda del Gobierno propone limitar el precio de alquiler en aquellas zonas consideradas “tensionadas”. Teniendo en cuenta que, como evidencia el informe, tanto el mercado de compra-venta, como el de inversión o alquiler, premia a aquellas viviendas con mejor calificación energética, Colliers considera fundamental introducir un factor corrector de la limitación del nivel rentas de acuerdo a su CEE. Sin esta medida, los propietarios de vivienda no encontrarían incentivos para acometer las inversiones necesarias de mejora y esto podría dar lugar a la creación de guetos de viviendas con pésimas condiciones energéticas en dichas “zonas tensionadas”.

Según Antonio de la Fuente, Managing Director de Corporate Finance de Colliers en España, “en lo referente a la inversión en el sector residencial, cada vez son más las Instituciones, Empresas aseguradoras y fondos de inversión que condicionan la compra de activos inmobiliarios, o en el caso de entidades financieras, la mejora de las condiciones de financiación de los préstamos, al cumplimiento de los criterios ESG. Esto inevitablemente lleva a buscar en los activos la excelencia en sostenibilidad y en eficiencia energética. Esta tendencia es creciente y el cumplimiento de estos criterios se está imponiendo como una obligación para poder llevar a cabo operaciones de inversión».

“Las inversiones en eficiencia energética siempre se han planteado como una medida atractiva a la hora de reducir los costes recurrentes de los inquilinos de una vivienda, pero hasta ahora era difícil cuantificar cómo el mercado valoraba estas inversiones a la hora de vender o alquilar los inmuebles. Este informe pone de manifiesto de manera objetiva que efectivamente la eficiencia energética aumenta el valor de los activos donde se aplica y sienta las bases para que los propietarios puedan tomar decisiones de inversión fundamentadas en su rentabilidad por la mejora en su rendimiento económico o la maximización de su valor en la desinversión”, concluye Fernando Corvo Expósito, director comercial de Balantia.

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