Tribuna firmada por Irene Hernández, responsable de proyectos en Nhood España.
Durante años, Roces-Porceyo fue un pequeño barrio a las afueras de Gijón, marcado por un espacio comercial envejecido y parcelas en desuso. Lo que un día fue un referente, con el paso del tiempo quedó al margen del crecimiento urbano.
Hace ocho años, Nhood inició un ambicioso Plan Director de Regeneración Urbana con un objetivo claro: devolver la vida a este entorno, mejorar la calidad de los espacios y crear un lugar pensado para las personas.
El centro comercial Alcampo-Roces, tras más de 35 años de historia, requería una transformación profunda y responder a las necesidades del entorno. Con la colaboración de las entidades públicas y el trabajo conjunto de un equipo multidisciplinar, el proyecto dio forma a un nuevo modelo de desarrollo que combina sostenibilidad, inclusión y dinamismo local.

Un proyecto que escucha y transforma
Desde la fase inicial, la participación ciudadana fue clave. A través de entrevistas y dinámicas de escucha activa, se recogieron los deseos, necesidades y hábitos de quienes viven y se mueven en la zona. Así, los espacios fueron diseñados para integrarse con la vida cotidiana del barrio, y no al revés.
Uno de los principales aprendizajes fue la necesidad de mejorar la movilidad y la accesibilidad. Por eso, el nuevo diseño prioriza al peatón: se incorporaron aceras amplias, pasos seguros, zonas adaptadas para personas con movilidad reducida y un carril bici que conecta con la senda verde de Porceyo y el resto de la ciudad. Además, la reubicación de la parada de autobús facilita la movilidad sostenible y refuerza la conexión con Gijón.
Naturaleza, inclusión y bienestar
El bienestar social fue otro eje esencial del plan. Se crearon zonas verdes y áreas de descanso, con vegetación naturalizada, sombra y paseos que invitan a disfrutar del entorno.
La dimensión social del proyecto también se refleja en detalles que hablan de colaboración: un mural que representa la biodiversidad local o los hoteles de insectos fabricados junto a la Fundación Aspasim, impulsando la inclusión laboral de personas con alta discapacidad intelectual.
La reforma de la galería comercial incorpora además elementos inspirados en el paisaje de Gijón, reforzando el vínculo entre el espacio y quienes lo visitan. Gracias a este enfoque, Ronda Roces ha obtenido la certificación Breeam Muy Bueno y la precalificación AIS, que avalan su compromiso con la sostenibilidad y la accesibilidad.
Un nuevo núcleo de vida en Gijón
El Plan de Actuación del Entorno, desarrollado por Nhood, abarca 137.000 m2, de los cuales más de 90.000 m2 han sido intervenidos desde 2022. El 3 de octubre de 2025, la inauguración del nuevo Ronda Roces Parque Comercial marcó el cierre de una etapa y el inicio de otra: la de un barrio que vuelve a latir.
La transformación no solo ha reactivado el entorno inmediato, sino que ha impulsado el desarrollo de nuevas áreas urbanísticas y residenciales en torno al proyecto. Roces–Porceyo se ha convertido en una zona con fuerte proyección, donde las nuevas generaciones encuentran espacios pensados para vivir mejor. Solo en 2024 se pusieron en marcha siete proyectos simultáneos entre usos terciarios y residenciales, consolidando Ronda Roces como un nuevo punto de expansión de Gijón.
Mirar hacia el futuro
Ronda Roces demuestra que la regeneración urbana puede ser mucho más que construir o renovar: puede crear comunidad, impulsar economías locales, transformar realidades y promover los usos mixtos que nos ofrecen las antiguas construcciones.
Porque cuando los proyectos se diseñan escuchando, colaborando y pensando en las personas, los lugares vuelven a tener vida.









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