La necesidad de vivienda de alquiler barata agita el mercado

La acuciante falta de vivienda social en España agrava las dificultades para acceder a un hogar de una parte importante de la población. Esta problemática marca la agenda de las administraciones públicas, pero también la de las empresas inmobiliarias que consideran el desarrollo de viviendas en alquiler asequible no solo una cuestión de responsabilidad sino una oportunidad para el sector. En la imagen, momento de la firma entre Asocimi y Hogar Sí para crear Primero H, la primera socimi social en España.

El crecimiento del precio de la vivienda por encima de los salarios provoca que una parte importante de la población española no pueda acceder a un hogar ni en venta ni en alquiler, lo que evidencia la urgencia de incrementar el parque de vivienda social para cubrir esa brecha, especialmente por parte de los más jóvenes.

Los datos son elocuentes. España debería incrementar su parque de vivienda social en casi un 8% para aproximarse a la media de los países europeos, tal y como señaló Sandra Daza en un reciente debate organizado por Asocimi, en el que la directora general de Gesvalt puso sobre la mesa el gran déficit que existe en nuestro país en esta materia, echando mano a los cifras que da el Boletín Especial de Vivienda Social elaborado por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma). De acuerdo a dicha estadística, España tiene menos de una vivienda social (0,9) por cada 100 habitantes, cuando la media europea es del 4%, es decir, cuatro viviendas sociales por cada 100 habitantes, muy lejos de países de nuestro entorno como Reino Unido y Francia, cuyo porcentaje de viviendas sociales ronda del 17%, y en las antípodas de naciones como Países Bajos, con un porcentaje del 30%.

España debería incrementar su parque de vivienda social en casi un 8% para aproximarse a la media de los países europeos

Durante el debate se han presentado las conclusiones más destacadas del informe de vivienda asequible, elaborado por Gesvalt y Atlas Real Estate Analytics. Según los datos del estudio, España necesitaría más de un millón de viviendas para satisfacer la demanda de la población con dificultades para acceder a un hogar. Una cifra obtenida en base al número de unidades familiares que, en la actualidad, destinan más de un 40% de sus ingresos al pago de un alquiler.

Alejandro Bermúdez, CEO de Atlas Real Estate Analytics, explicó que según dicho informe, “las provincias con más demanda de alquiler asequible son aquellas que combinan alta población y precios de alquiler elevados. En primer lugar, se situaría Madrid, que precisaría de 214000 viviendas, Málaga con 136.700, y Barcelona con 128.733. Aunque Sevilla (71.319), Valencia (60.146) y Cádiz (59.694) siguen de cerca”. Y aclaró que el millón de viviendas del que habla el informe se basa en el esfuerzo de las familias y no en la premisa de acercarse al porcentaje de vivienda social con que cuentan otros países europeos. “Si quiero que el 30% de mi parque sea de asequible como Países Bajos, tendría que hacer dos millones de viviendas”, subrayó.

Mercedes de Miguel, directora de Operaciones y Research de Gesvalt, calificó el estudio de “necesario, ya que lo que no se puede medir no se puede comprender del todo y por tanto no se puede mejorar”. Recordó que el precio de compraventa de la vivienda se ha encarecido desde 2014 entre un 14% y un 15% y mientras que los salarios solo han subido un 5%, lo que unido al endurecimiento de los requisitos para acceder a la financiación y un cambio social en la composición de las familias y la movilidad han puesto de manifiesto el creciente interés por la demanda en el alquiler. “Una demanda que se ha encontrado con una oferta insuficiente, hecho que se ha puesto de manifiesto de forma más contundente tras la crisis provocada por el Covid-19”.

Estrategia coordinada

Según dicha experta, la Administración Pública está escuchando esta demanda por el alquiler y tiene leyes en marcha, mientras que para el sector privado el residencial asequible en alquiler es un nicho de negocio en el que está interesado. Y ahí es donde se pone en valor la necesidad de la colaboración público-privada —por ejemplo a través de los planes de vivienda— que se posiciona como una oportunidad única para reactivar la actividad promotora tras el parón provocado por la pandemia.

Pero los planes de vivienda no son la única opción con la que las empresas privadas pueden contribuir a paliar la falta de vivienda asequible. Una buena muestra es el lanzamiento de la primera socimi social de España: Primero H Socimi, impulsada por Asocimi y la fundación Hogar Sí, una iniciativa pionera en nuestro país cuyo objetivo es generar mayores posibilidades de acceso a la vivienda en alquiler social a personas en situación de vulnerabilidad residencial.

Javier Basagoiti, presidente de Asocimi, informó que Primero H parte con un presupuesto de 15 millones de euros para adquirir 170 viviendas en los próximos tres años, aclarando que, aunque el proyecto es nacional, empezarán por Madrid y Barcelona que es donde hay más demanda.

De cara a los inversores interesados en esta socimi social, Basagoiti explicó que la socimi se encargará de la gestión profesional y Hogar Sí será el inquilino, no un particular. Será la fundación la encargada de elegir a los inquilinos y evitar los impagos, que salen así de la ecuación. Además, adelantó que hay mucho interés por parte de los Ayuntamientos de Barcelona y de Ayuntamiento de Madrid, e informó de que el retorno en dividendos que ofrecerá este vehículo de inversión rondará entre el 1,5% y el 2%.

Más información, en la revista inmobiliaria.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.