La dificultad para acceder a una vivienda está llevando a los compradores a explorar fórmulas alternativas. Entre ellas, la autoconstrucción gana interés: el 42% de los españoles se ha planteado construir su propia vivienda, aunque solo un 8,5% lo ha considerado como un proyecto concreto, según el IV Observatorio sobre Vivienda y Sostenibilidad de UCI.
El interés es especialmente elevado entre los compradores jóvenes. El 52% de las personas de entre 25 y 34 años ha valorado esta posibilidad, diez puntos por encima de la media nacional. El porcentaje se sitúa en el 46% entre quienes tienen entre 35 y 44 años y desciende al 29% a partir de los 55 años.
La ubicación también condiciona la predisposición. El 48% de los residentes en pueblos y entornos rurales se ha planteado construir su propia casa, frente al 39,9% de quienes viven en el centro de una ciudad y el 39,6% de los residentes en el extrarradio.
Por comunidades autónomas, Canarias registra el mayor nivel de interés, con un 61%, seguida de Extremadura, con un 52%. Andalucía (47%) y Cantabria (46%) también superan la media nacional. En el extremo contrario se sitúan Navarra (32%) y País Vasco (24%).
Personalización y control del presupuesto
La posibilidad de diseñar una vivienda adaptada a las necesidades de cada propietario es el principal atractivo de la autoconstrucción. El 46% de los encuestados destaca la posibilidad de crear una casa completamente a medida, mientras que el 25% valora poder ajustar el proyecto a su presupuesto.
Otro 18% considera especialmente interesante la posibilidad de incorporar desde el inicio soluciones que mejoren la eficiencia y sostenibilidad del inmueble. Solo un 11% no encuentra ningún atractivo en esta fórmula.
Sin embargo, el interés potencial contrasta con el reducido conocimiento sobre cómo llevar a cabo un proyecto de estas características. El 66% de los españoles reconoce saber poco o nada sobre el proceso de autoconstrucción. Un 38% afirma haber oído hablar de esta opción, pero tener escasos conocimientos, mientras que un 28% desconoce el proceso.
La adquisición del suelo, la elaboración del proyecto, la obtención de licencias, la ejecución de las obras y la financiación progresiva son algunos de los elementos que diferencian este modelo de la compra de una vivienda terminada.
Según Lorena Zenklussen, directora de Financiación Hipotecaria en UCI, el interés por la autoconstrucción está creciendo, especialmente entre los jóvenes y quienes buscan una vivienda adaptada a sus necesidades. No obstante, considera necesario mejorar la información y el acompañamiento especializado para convertir ese interés en proyectos reales.
La vivienda modular gana terreno
El cambio también alcanza a los sistemas constructivos. Aunque el ladrillo y el hormigón continúan siendo la opción que genera mayor confianza, con un 49% de las preferencias, las soluciones alternativas empiezan a ganar espacio.
En concreto, el 24% de los compradores elegiría una vivienda modular o prefabricada, que se sitúa como la segunda opción más valorada. A mayor distancia aparecen el wood frame, con un 6%; el steel frame, con un 4%; y la bioconstrucción, con un 3%.
Los datos reflejan así una demanda residencial que empieza a incorporar nuevas fórmulas de acceso y construcción de vivienda. La personalización, el control del proyecto y la eficiencia energética aparecen como factores que pueden impulsar la autoconstrucción, aunque su desarrollo continúa condicionado por la falta de conocimiento sobre el proceso y por las dificultades asociadas a la disponibilidad de suelo y la financiación.








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