AEDIP cumple sus primeros 25 años

Por José Gil, secretario general de AEDIP.-

Hace veinticinco años que se fundó la Asociación Española de Dirección Integrada de Proyecto (AEDIP), y en veinticinco años pasan muchas cosas. Estamos en 1994, Induráin acaba de ganar su cuarto tour consecutivo, Fernando Trueba ha ganado un Óscar por la Belle Epoque y se acaba de estrenar el Rey León en los cines de todo el mundo. La corrupción es uno de los principales problemas de los españoles. Luis Roldán está prófugo de la justicia y Mario Conde en caída libre. La economía está en crisis desde el 93, registra un paro del 24,1% y en el congreso resuena aquello de “¡Váyase señor González!”.

En aquellos años estaban cambiando algunas cosas en el sector de la construcción. Desde mediados de los 80’ algunos clientes extranjeros han importado nuevas metodologías para gestionar sus proyectos de construcción. A principios de los años noventa un pequeño grupo de empresas españolas ve una oportunidad de negocio y comienza a ofrecer estos servicios en el mercado local. Tras comprobar la dificultad de la empresa, en 1994 tres ingenierías se reúnen en la sede de Gabinete de Ingeniería para constituir la Asociación Española de Dirección Integrada de Proyecto, (AEDIP) con la intención de difundir y promover el “Project & Construction Management” en España, un servicio que promete renovar y racionalizar un sector tradicional y poco especializado. En esta época aparecen los primeros casos de éxito en la aplicación de las nuevas metodologías en edificios significativos como el edificio de la Asamblea de Madrid (1998) o el Guggenheim de Bilbao (1997).

En 1994 tres ingenierías se unen para constituir la Asociación Española de Dirección Integrada de Proyecto con la intención de difundir y promover el Project & Construction Management en España

A lo largo de los años son muchas las personas que impulsan la asociación desde que Ignacio Menéndez Pidal la pusiera en marcha en 1994. Le siguen José Antonio Osuna, Javier García-Monsalve, Miguel Ángel Álvarez, Emilio Vidal, Jordi Seguró y Leticia Sauco.

A cada uno le toca bregar en condiciones muy distintas a algunos en tiempos de bonanza y a otros de crisis o de recuperación. Sin embargo, todos ellos mantienen la ilusión por promover unos valores compartidos que a día de hoy siguen estando tan vigentes como el primer día: la defensa de los objetivos del cliente, la transparencia, la honestidad, la excelencia, la mejora continua y la búsqueda de la eficiencia en la gestión de los proyectos de construcción.

Es a partir del año 2000 cuando la asociación vive sus mejores años al calor del boom inmobiliario. El sector es un frenesí, no hay evento en el que no participe AEDIP y la prensa del sector llena sus páginas hablando de la Dirección Integrada de Proyecto. En este periodo, con Pedro Dubié como secretario, la asociación llega a reunir a más de cuarenta empresas. En 2001 se pone en marcha por primera vez en España la formación reglada en Project Management, con pequeño curso de posgrado que termina convirtiéndose en el hoy reconocido Máster en Dirección Integrada de Proyectos de la UPM (2001).

En 2006 se publica el que será, a la sazón, el texto de referencia para las empresas de Project Management en España: el Libro Blanco de la Dirección Integrada de Proyecto. Este libro representa uno de los grandes hitos de la asociación y pone los cimientos sobre los que crecerá la disciplina en nuestro país. Este libro fue posible gracias el esfuerzo de un equipo dirigido por Lourdes Rodriguez y formado por personas como Manuel Soler, Jeffrey Sújar, Alfonso Gutiérrez, Ines Koschel y otros tantos que dedicaron su tiempo libre y su energía en crear un documento imprescindible en nuestro sector.

No tarda en llegar la Gran Recesión de 2008, que hiere de gravedad a las empresas de la asociación. Algunas empresas quiebran, otras son compradas, algunas se fusionan y otras esquivan el zarpazo de la crisis a través de una internacionalización tan forzosa como desesperada. AEDIP consigue sobrevivir por el compromiso de sus asociados en los tiempos más difíciles. Gracias.

En 2017 amaina la tempestad. El sector está en ruinas y toca reconstruirlo. El ecosistema cambia radicalmente, surgen nuevos players como los fondos de inversión, los servicers o las socimis. Estos nuevos players -muchos de ellos internacionales- tienen un perfil puramente financiero, y exigen un control, una transparencia y unos estándares de gestión inusuales hasta la fecha. Esta forma de proceder marida muy bien con las empresas de Project Management. Los contratos de servicios de Project Monitoring y de Due-diligence se multiplican poniendo en valor el universo de servicios y metodologías de la Dirección Integrada de Proyecto.

empresas de AEDIP

La sociedad también es distinta a la de 2008, la tecnología ha cambiado nuestra forma de vivir. En 2007 se produce el lanzamiento del iPhone. El boom de los Smartphones hace que el coste de acceso a Internet caiga en picado y que la velocidad de las conexiones se multiplique. Las personas tienen acceso a Internet en cualquier momento desde su bolsillo para escuchar música, ver series, trabajar o pedir comida a domicilio. En diez años, y casi sin darnos cuenta, la capacidad de cálculo de los procesadores se multiplica por treinta y dos, y en 2018 la Playstation 4 tiene la capacidad de cálculo de superordenadores que en 2007 ocupaban una cancha de tenis.

Este avance tecnológico y la llegada al mercado de trabajo de una nueva generación hace que se modifiquen los esquemas de colaboración tradicionales. Se populariza el uso de BIM y comienzan a aparecer nuevos contratos de colaboración en EEUU como los contratos IPD. Se empieza a hablar de LEAN en España y se popularizan las metodologías ágiles. La gestión de la información cobra una importancia capital y su buena distribución y accesibilidad depende del uso de herramientas colaborativas y de un entorno común de datos que garantice que los equipos de trabajo dejen de funcionar como silos incomunicados y se alimenten de una fuente común de datos.

En este nuevo periodo el dato es oro y del modelo 3D se pasa al gemelo virtual desde el que se gestionan todos los aspectos del ciclo de vida del activo

En este nuevo periodo, el dato es oro y del modelo 3D se pasa al gemelo virtual desde el que se gestionan todos los aspectos del ciclo de vida del activo. Los edificios se equipan con miles de sensores que almacenan grandes cantidades de información en la nube. La inteligencia artificial analiza esta información para predecir cuándo hay que hacer un mantenimiento preventivo o para decidir cuál será la temperatura del edificio durante la noche teniendo en cuenta la predicción meteorológica del día siguiente.

El consumo desaforado e irresponsable de los últimos lustros pone de manifiesto la gravedad del cambio climático y la sociedad exige la construcción de edificios e infraestructuras respetuosas con el medioambiente. Aparecen estándares verdes como PassiveHaus, LEED o BREEAM para conseguir un sector más sostenible. La mujer, ninguneada durante años en un sector masculinizado reclama su posición en la sociedad y exige lo que es suyo por derecho propio.

Con todas estas transformaciones en proceso, en 2017 AEDIP decide cambiar la junta directiva de la asociación casi por completo. Entra Leticia Sauco como presidenta y Fernando Iribarren como secretario general, con la intención de transformar, adaptar y renovar la asociación para encarar los retos del futuro. En este periodo la asociación se renueva, se cura las heridas de la crisis, cambia de imagen, renueva sus objetivos, pone en marcha una nueva página web: www.aedip.org y las redes sociales de la asociación.

Hace apenas cuatro meses que comienza mi andadura como secretario general de la asociación. Encaro este nuevo reto con la ilusión de acelerar el impulso transformador iniciado en 2017. Las circunstancias cambian cada día pero los valores originales siguen vigentes. AEDIP nace del compromiso de unas pocas empresas por la innovación y por hacer las cosas mejor. En este contexto dominado por el cambio, AEDIP debe ser capaz de mantenerse en la vanguardia y mostrar el camino a seguir para entregar valor competitivo a sus asociados.

Hoy, los valores fundacionales siguen vivos y aunque la sociedad sea diferente, AEDIP seguirá siendo el mejor vehículo para encarar conjuntamente los nuevos retos que nos deparará el futuro.

 

No te pierdas el ESPECIAL PROJECT MANAGEMENT de este número.

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