El teletrabajo en tiempos de crisis: Claves para asegurar su permanencia tras la crisis post-covid

Por Javier Bernades, director Agencia Oficinas & Industrial Business Space Spain de Cushman & Wakefield.-

Nos dirigimos hacia un nuevo paradigma profesional: la pandemia ha forzado a acelerar la transición de las empresas hacia nuevos modelos de trabajo en remoto. Un campo en el que estábamos a la cola. En 2019 apenas un 3% de los trabajadores españoles trabajaba a distancia de manera recurrente, frente al 15% de otros países europeos como Países Bajos, Luxemburgo o Finlandia.

Debemos realizar esta transición desde una base que sostenga los principios de las compañías y asegure su permanencia. Para ello, la experiencia del trabajador es fundamental. Un ‘algoritmo’ del trabajo remoto equilibrado:

“En el caso concreto de nuestros clientes, hemos estudiado que pueden reducir entre un 20% y un 40% sus necesidades de espacio aumentando su flexibilidad”

• En primer lugar, para mantener el bienestar físico y mental con el que afrontar la jornada, es necesario hacer pausas y cambios de actividad que en la oficina se producían de manera natural al servirse un café o recibir visitas.

• En segundo lugar, la capacidad de concentración en los hogares, que estará basada en la confianza dispuesta en los trabajadores para la toma de decisiones y la organización del tiempo.

• La empresa deberá ofrecer formación continuada y un aprendizaje diario para el desarrollo profesional.

• También, la habilidad para interrelacionarse y generar conexiones internas en la empresa, para lo que es necesario generar dinámicas de flujo continuado y el uso de tecnologías punteras.

Por último, las empresas tendrán que desarrollar nuevos caminos para crear vínculos emocionales entre la compañía y sus trabajadores.

Según un estudio elaborado por Cushman & Wakefield, el 80% de los entrevistados presentan una actitud más favorable hacia los beneficios obtenidos teletrabajando que trabajando desde una oficina, y que ello también revierte en la productividad obtenida. Además, en el caso concreto de nuestros clientes, hemos estudiado que pueden reducir en un 20-40% sus necesidades de espacio aumentado sus políticas de flexibilidad.

De esta manera, aumentan los ecosistemas de oficinas con un significado para la experiencia de los trabajadores y para reforzar su vinculación con la compañía.

Las ventajas también se extienden más allá de las compañías, y es que el teletrabajo reduce en un 42% las emisiones de carbono generadas diariamente. Además de todos los beneficios indirectos que conlleva la reducción tan considerablemente de desplazamientos diarios.

Nos encontramos ante un momento de cambio en muchos sentidos, que conduce hacia una nueva concepción del trabajo, en las redes de colaboración y trabajo común que transcienden los espacios físicos. Las empresas que afronten este nuevo paradigma como una oportunidad para mejorar la experiencia de sus trabajadores y tomen las medidas necesarias para llevar a buen término esta experiencia, serán aquellas que lideren el cambio que está por venir.

 

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