Standard & Poor’s Global Ratings prevé que el precio de la vivienda limite su crecimiento en España al 4,2% este año y 3,6% durante 2021, tras haberse revalorizado un 4,5% durante el pasado ejercicio, por la mayor dificultad para acceder a las viviendas en áreas metropolitanas tras las revalorizaciones acumuladas en los últimos años.
Así lo augura en un informe sobre el mercado de la vivienda en Europa, donde su economista jefe Sylvain Broyer, prevé una expansión de los precios a un ritmo “más lento” en la mayoría de los países europeos durante el próximo trienio porque los mercados inmobiliarios “están entrando en una fase más madura del ciclo” tras su recuperación de las crisis financieras y la mayor dificultad para acceder a las viviendas tras sus incrementos de precios.
Al respecto indica que los precios de la vivienda se han revalorizado en España un 24% frente a mediados del año 2014 y el 42% en el mercado del alquiler, aunque aún continúan un 25% por debajo de los máximos que llegaron a alcanzar en el año 2008.
Según S&P, aunque la inversión en construcción aumentó al 10 % de PIB, la oferta no cumple con la demanda en áreas metropolitanas como Madrid y Barcelona, empujando los ya altos precios hacia arriba, lo que pesará sobre la demanda, a pesar de las favorables condiciones económicas y financieras. “En definitiva, esto debería pesar sobre la demanda y el crecimiento de los precios, a pesar de las favorables condiciones económicas y financieras”, concluye el analista.
Menos compraventas
La disminución de las transacciones a finales de 2019 ya refleja las consecuencias de los mercados de la vivienda cada vez más ajustados, así como la demanda de crédito para préstamos hipotecarios, que cayó en la segunda mitad del año pasado.
En el caso de España estima que el consumo “seguirá siendo el principal contribuyente al crecimiento” económico, respaldado por la creación de empleo y aumento de salarios, pero el PIB aumentará un 1,7% frente al 2% del pasado año.
A pesar de la desaceleración confía en que la creación de empleo se mantendrá, aunque sea a tasas inferiores, y que “respaldará la demanda de viviendas de los hogares” junto al aumento de los salarios. También incentivará el interés por adquirir viviendas la existencia de una oferta hipotecaria en tasas históricamente bajas.








Añadir comentario