Madrid cuenta ya con 165 MW de potencia instalada en centros de datos, lo que la convierte en el segundo mayor mercado europeo fuera del núcleo FLAP-D —Fráncfort, Londres, Ámsterdam, París y Dublín—, únicamente por detrás de Milán, con 230 MW. Así lo recoge el EMEA Mid-Year Data Centre Report 2026, elaborado por la consultora inmobiliaria JLL, que sitúa a la capital española por delante de mercados como Berlín, Copenhague, Estocolmo y Varsovia.
El crecimiento de Madrid se produce en un escenario marcado por las limitaciones de capacidad de los principales hubs europeos. Aunque los mercados FLAP-D han más que duplicado su capacidad operativa desde 2019, hasta alcanzar los 3,8 GW, la disponibilidad de energía, la escasez de suelo, las restricciones urbanísticas y los plazos de conexión a la red están condicionando su expansión y favoreciendo el desarrollo de mercados secundarios.
En este contexto, España gana atractivo para la inversión en infraestructura digital gracias a su potencial de crecimiento y al respaldo institucional al desarrollo de centros de datos y la digitalización. Entre las principales iniciativas en marcha destaca el programa de inversión de Amazon Web Services (AWS) en Aragón, dotado con 15.700 millones de euros.
Alberto Martull, director de Corporate Capital Markets y Data Centers de JLL España, señala que la inteligencia artificial está transformando las decisiones de inversión en el sector. «En este nuevo ciclo, el acceso a energía, el suelo y la capacidad de ejecución serán cada vez más determinantes para atraer capital», afirma. A su juicio, Madrid parte de una posición consolidada y España reúne las condiciones para convertirse en uno de los principales destinos europeos de inversión en infraestructura digital.
A estas perspectivas se suma una ventaja competitiva en costes. Según el informe, el suelo con potencia disponible en los mercados europeos primarios presenta un coste medio 2,3 veces superior al de los mercados secundarios y cuatro veces superior al de los terciarios, una diferencia que refuerza el atractivo de localizaciones alternativas a los grandes hubs tradicionales.
La inteligencia artificial redefine la localización de los centros de datos
El desarrollo de la inteligencia artificial está modificando los requisitos de superficie, potencia y ubicación de los nuevos centros de datos. Según JLL, los campus hyperscale previstos para el periodo 2026-2028 se situarán, de media, a 175 kilómetros de los principales núcleos urbanos, frente a los 46 kilómetros de los proyectos entregados entre 2022 y 2025.
También aumenta el peso del suelo greenfield –terrenos sin desarrollar previamente– en los nuevos proyectos. Su participación en la cartera prevista de desarrollos pasará del 8% al 39%, de acuerdo con el informe, debido a las mayores necesidades de superficie y potencia de los campus destinados a cargas de trabajo de inteligencia artificial.
Estas instalaciones requieren más capacidad eléctrica, mayores superficies y plazos de ejecución ajustados respecto a los centros de datos tradicionales. La magnitud de la inversión prevista refleja esta transformación: los cuatro grandes proveedores globales de servicios en la nube prevén destinar aproximadamente 725.000 millones de dólares a inversión en 2026, un 77% más que los 410.000 millones estimados para 2025.
JLL calcula, además, que la inteligencia artificial representará aproximadamente la mitad de toda la capacidad mundial de centros de datos en 2030. Esta evolución está desplazando el foco hacia mercados capaces de garantizar el suministro energético y ofrecer posibilidades de expansión a largo plazo, dos factores que sitúan a Madrid y al conjunto de España ante una oportunidad de crecimiento en el mapa europeo de infraestructuras digitales.












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