La inmobiliaria Gilmar inauguró ayer su primera oficina en Tenerife, ubicada en Costa Adeje, con la que refuerza su presencia en Canarias y continúa avanzando en su estrategia de crecimiento. La nueva sede es la segunda de la compañía en el archipiélago, donde Gilmar está presente desde 2018 con su oficina de Las Palmas de Gran Canaria.
El acto de inauguración reunió a representantes institucionales y empresariales, clientes, colaboradores y amigos de la compañía. Al encuentro asistieron Manuel Luis Méndez, concejal de Presidencia y Urbanismo del Ayuntamiento de Adeje, Jesús Gil Marín y Manuel Marrón, CEOs y cofundadores de Gilmar, junto a sus socios locales, otros altos cargos de la compañía y el equipo de profesionales de la nueva oficina de Costa Adeje.
El evento concluyó con el corte de cinta y la fotografía oficial de inauguración. Posteriormente, los asistentes pudieron conocer las nuevas instalaciones y compartir un cóctel amenizado por un DJ.
La nueva oficina está situada en Avenida de Bruselas, 18, esquina con la calle Helsinki, una ubicación de gran visibilidad en Costa Adeje. Las instalaciones, completamente reformadas, cuentan con un espacio moderno y luminoso y grandes escaparates abiertos a ambas calles.
La apertura responde al peso que Tenerife, y especialmente el sur de la isla, ha adquirido dentro del mercado inmobiliario y a las perspectivas de crecimiento que Gilmar identifica en la zona. «Hemos hecho nuestros estudios de mercado previos y tenemos claro que va a ser una oficina importante en la estructura de Gilmar», señaló Jesús Gil Marín, CEO y cofundador de la compañía, con motivo de la inauguración.
La implantación de la compañía en Tenerife supondrá también la creación de empleo y la generación de actividad económica vinculada al sector inmobiliario. La firma prevé contar con alrededor de 20 profesionales trabajando directamente en la oficina de Costa Adeje, a los que se suma el empleo indirecto asociado a cada operación. «En esta oficina tendremos unas 20 personas trabajando y espero que sea importante para la isla y para nosotros», explicó Gil Marín, quien destacó el efecto que la actividad inmobiliaria tiene sobre numerosos sectores de la economía local, recordando que “detrás de una transacción inmobiliaria hay más de 100 profesionales”, en referencia a la participación de profesionales jurídicos, notarios, registradores, empresas de construcción y reformas y otros servicios relacionados con cada operación.
Desde su nueva sede en Costa Adeje, Gilmar desarrollará sus diferentes áreas de actividad en Tenerife, desde la intermediación residencial y la comercialización de obra nueva hasta alquileres, locales e inversiones. La compañía se apoyará además en su red internacional para atender a un mercado caracterizado por el importante peso de la demanda extranjera. «Creo que es una apuesta apasionante y Tenerife tiene todas las condiciones para que triunfemos», afirmó Jesús Gil Marín.











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