“La industrialización en 3D permite construir viviendas en menos tiempo, a precio cerrado y con fiabilidad”

Entrevista a Roberto Beitia, director de Marketing y Comercial de Homm.-

 

Roberto Beitia, director de Marketing y Comercial de Homm, empresa especializada en la industrialización de promociones residenciales llave en mano, desgrana para El Inmobiliario mes a mes las claves del ‘boom’ que esta modalidad constructiva está experimentado en España.

La construcción industrializada avanza en España, pero aún es un modelo constructivo poco conocido a diferencia de lo que ocurre en otros países de nuestro entorno europeo. Me podría explicar, ¿cuál es la diferencia entre las viviendas tradicionales, las viviendas industrializadas y las viviendas prefabricadas?
La diferencia principal entre las tres está en la tipología de construcción como una decisión que se toma al inicio de un proyecto. Todas tienen sus ventajas e inconvenientes, ya que a medida que nos acercamos hacia la industrialización ganamos en certidumbre y seguridad, mientras que perdemos algo de flexibilidad y viceversa.

Las terminologías se han usado indistintamente y aunque ambas suponen llevar la obra a la fábrica, tienen sus diferencias. La prefabricación se basa en el proyecto y, en cambio, la industrialización se basa más en el producto. Ambas aportan más control sobre el proceso, pero una aporta más flexibilidad y la otra aporta más certidumbre al ser un proceso más repetible.

Todos los proyectos en Homm se diseñan con el objetivo de obtener certificación energética A, e incluso cumplen con las características necesarias para conseguir el sello BREEAM

En nuestro caso, nos hemos especializado en la industrialización de promociones residenciales de baja densidad. Diseñamos, producimos, montamos y entregamos llave en mano todos nuestros productos. De esa forma somos capaces de actuar de extremo a extremo y de ofrecer un producto testado que va incorporando todas las mejoras que se van detectando en el proceso de manera continua.

Existen en el mercado distintos tipos de casas industrializadas realizadas con diferentes materiales. ¿Qué materiales utiliza Homm y por qué?
Tenemos una gama de materiales y componentes que puede variar y ajustarse en función de la estrategia que quiera seguir el promotor, pero principalmente utilizamos materiales que nos permitan, no solo cumplir con las exigencias mínimas del código técnico, sino superarlas y de esa forma poder ofrecer viviendas con la máxima certificación energética.
Al tratarse de un proceso industrial, todos los materiales tienen que cumplir con la normativa y contar con toda la documentación necesaria para siquiera entrar en nuestra gama de materiales homologados. A partir de ahí y, con la condición de cumplir lo que acabo de comentar, nos adaptamos a las necesidades del promotor y a las condiciones de la zona para poder entregar viviendas que cumplan con esos requisitos.

La ventaja para el promotor es que obtiene una calidad concertada desde la firma del contrato.

Hace unos años se asociaban erróneamente las casas prefabricadas con viviendas de baja calidad, low cost, todas iguales, pero este mercado ha evolucionado mucho. Puede desmontar esta creencia errónea desde la experiencia y trayectoria de Homm.
Se asociaban las casas prefabricadas con el low cost porque, por lo general, la mayor parte de lo que se hizo en los comienzos en España era low cost. Actualmente, ya vemos que eso no es más que una decisión de producto, y así lo estamos demostrando en Homm, entregando todo tipo de viviendas que cuentan con certificado energético A, e incluso sello BREEAM cuando se nos ha demandado.

Trabajar en un fábrica permite que exista un control mucho más exhaustivo sobre el proceso de fabricación y por lo tanto asegurar que lo que se decida prefabricar o industrializar se ejecute con mayor calidad que si se hiciera con las mismas características en obra.

A partir de ahí, la calidad es algo variable que no está relacionado con el tipo de proceso constructivo sino con la decisión inicial que se toma. Como decía antes: a una misma memoria de calidades, siempre va a ejecutarse mejor una vivienda realizada en una fábrica.

Está claro que este proceso de construcción conlleva beneficios para el medioambiente, una cuestión muy relevante para todas las partes implicadas en el sector, pero ¿podría resumirme cuáles son?
La construcción industrializada, de por sí, al fabricarse en su gran mayoría en fábrica, es capaz de reducir considerablemente los consumos, los desplazamientos y generar menos residuos, permitiendo una reducción del 60% de las emisiones.

Roberto Beitia: “Usamos materiales que nos permitan superar las exigencias mínimas del código técnico y ofrecer viviendas con la máxima certificación energética”

De cualquier forma, el 60% de la huella de carbono de un edificio se genera en el uso del inmueble durante su vida útil. Por ello, todos los proyectos en Homm se diseñan con el objetivo de obtener certificación energética A, e incluso cumplen con las características necesarias para poder obtener el sello BREEAM, un certificado de construcción sostenible avalado mundialmente. Eso, sumado a la calidad de ejecución y, en consecuencia, a la gran reducción de mantenimiento y aumento de la durabilidad de la vivienda, permite reducir las emisiones en más de un 30% en el uso.

¿Qué ventajas presenta este tipo de edificación para las promotoras y qué incentivos supone para el comprador que se decide por este tipo de inmuebles?
Para llevar a éxito un desarrollo industrializado hay primero que entender qué supone cada tipología. En nuestro caso, desde el inicio nos decantamos por el sistema modular o 3D porque nos permite alcanzar el máximo nivel de acabado en fábrica (actualmente llegamos hasta un nivel de integración del 90% con respecto a la totalidad de la edificación), de tal forma que la primera ventaja es que conseguimos tener el proceso totalmente parametrizado conforme a los estándares industriales.

Partimos de un módulo 3D configurable que se ajusta en ambas direcciones para poder adaptarse a las distribuciones del proyecto y a las dimensiones de las parcelas. Estos módulos configurables son la base con la que diseñamos nuestro catálogo de preconfiguraciones de vivienda, con el que luego trabajamos y personalizamos, para responder a los requerimientos específicos de cada proyecto, ya sean viviendas aisladas, pareadas o adosadas. Una vez fabricados, transportamos los módulos a la parcela donde los montamos, interconexionamos entre sí y rematamos los acabados de las juntas interiores con nuestro equipo especializado.

Todo esto se traduce en un total control de plazos, calidad y precio final, lo que supone grandes ventajas para el promotor ya que elimina varias incógnitas e incertidumbres que existen en los proyectos de promoción inmobiliaria.

Y para el comprador, todo esto le aporta seguridad en su inversión, puesto que sabe que lo que ha comprado se va a ejecutar y a entregar con las máximas garantías de calidad, confort y durabilidad, y eso pone en valor su activo.

Podría ponerme un ejemplo concreto de los ahorros que supone en tiempo, en precio y en lo referente a la calidad de una vivienda industrializada respecto a una tradicional.
En cuanto al tiempo y plazo de entrega, mientras el 90% de la vivienda se completa en fábrica, en paralelo, se realizan los trabajos de cimentación y urbanización en la parcela.

Además, al partir de nuestro catálo- go de producto, que se basa en diseños pre-configurados personalizables, somos capaces de reducir considerablemente los tiempos, pudiendo generar el proyecto de ejecución muy ágilmente, y tener la gran parte de la documentación lista para lanzar la orden de fabricación. Gracias a todo ello somos capaces de acortarlo en casi un 50% los plazos de entrega de una promoción, reduciéndolo unos 12 meses más o menos.

En cuanto al precio, es algo que cerramos desde el inicio, desde la firma del contrato. Por ello, nuestro precio de contratación es el mismo que el de liquidación, al ser un modelo industrial, no existen variaciones.

Y respecto a la calidad, el propio proceso industrial, al estar parametrizado, está optimizado para asegurar los estándares de calidad del producto, y de esa forma, como decía antes, poder entregar viviendas con las máximas garantías. En definitiva, la industrialización en 3D permite reducción de plazos, precio cerrado y fiabilidad.

 

Más información en la revista inmobiliaria.

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