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Un enfoque holístico de la sostenibilidad para los retos futuros

Tribuna de Elena Aguilera, directora de Desarrollo de Arcadis España y Portugal.

Sobrevivir en un entorno en constante evolución no es fácil. La directora de Desarrollo de Arcadis España y Portugal defiende en esta tribuna la concepción de la realidad como un todo, “dónde de lo que se trata es de entender que la suma es mayor que las partes individuales y de reconocer que necesitamos trabajar juntos en green economy para adoptar medidas valientes que permitan crear ciudades habitables net zero Carbono, inclusivas y asequibles”.

Los últimos acontecimientos estremecedores a los que estamos asistiendo en los últimos años sin duda nos deben hacer reflexionar individual y colectivamente; los desastres naturales ya no solo por el gran terremoto sino también las sequías extremas o lluvias torrenciales que el cambio climático está provocando, la guerra de Ucrania, la crisis energética, la pandemia y los últimos acontecimientos geopolíticos no hacen sino reforzar la idea de cómo nuestra sociedad debe esforzarse de manera continuada por adaptarse y reinventarse para sobrevivir en un entorno en constante evolución. Es responsabilidad de todos pensar en qué ciudades queremos vivir (el entorno edificado define el mundo en el que vivimos), qué planeta queremos dejar a las generaciones futuras y, sobre todo, qué valores como sociedad queremos transmitir.

Hoy en día, las ciudades representan menos del 2% de la superficie de la Tierra, pero acogen al 70% de la población mundial y esta es una tendencia que sigue al alza; sin embargo, producen más del 68% de las emisiones de gases de efecto invernadero en todo el mundo, lo que contribuye al aumento de las temperaturas. Por eso, las ciudades deben redefinirse al ritmo de la evolución del mundo que nos rodea, respondiendo a cambios globales como el cambio climático (mitigación y adaptación), la optimización del ciclo del agua, la pérdida de biodiversidad, la economía circular y las expectativas sociales.

Al mismo tiempo, cada ciudad tiene una identidad única definida por su cultura, sus sistemas y sus características geográficas y demográficas. Todos estos elementos deben tenerse en cuenta para garantizar las necesidades de la comunidad en el primer plano de la planificación. El avance de la tecnología y el incremento de la preocupación por los criterios ESG son solo algunos de los aspectos que deben tenerse en consideración. Se trata de entender que la suma es mayor que las partes individuales y de reconocer que necesitamos trabajar juntos en green economy, para adoptar medidas valientes que nos permitan crear ciudades habitables net zero carbono, inclusivas y asequibles.

La solución debería pasar por adoptar una nueva visión sistémica que introduzca la sostenibilidad de manera holística e incluya innovación, edificios sostenibles e inteligentes, nuevos distritos energéticos y la gestión de la tecnología y los datos para la integración. Dejadme desarrollar estos factores.

El auge del sector de los centros de datos

El rápido ritmo de la transformación digital mundial está acelerando el sector de los centros de datos, un sector que genera cada vez más demanda, más inversión y más necesidad de desarrollar una potencia energética eficiente y sostenible. Este voraz apetito por los datos, resultado de tendencias como los servicios Cloud, las videollamadas cotidianas, el creciente auge de las redes sociales y los contenidos en streaming, el aumento de los sensores y dispositivos conectados a internet, el 5G, la conducción autónoma o más incipientemente el metaverso, ha provocado un aumento de la demanda de capacidad de los centros de datos, que solo cabe esperar que continúe.

Además, el contexto de mercado, favorecido por la llegada del cable submarino a la península en 2021, presenta una oportunidad real y urgente de desarrollo de este tipo de infraestructuras, atrayendo grandes inversiones. En los próximos 4 años, solo la inversión directa en infraestructuras físicas de data center en España y Portugal podrían superar los 9.000 millones de euros convirtiéndonos en el mejor hub de Europa del Sur. Este sector puede ser una de las grandes palancas para el desarrollo del sector de energías renovables ya que la demanda eléctrica suele ser de energía 100% renovable. Como grandes retos destacar el ser parte activa en la planificación eléctrica de la zona de implantación, una mayor certidumbre en los procesos de obtención de licencias/permisos y una menor burocracia dentro de las Administraciones Públicas.

La tecnología también está presente en la transición hacia estrategias de generación, transmisión, distribución y almacenamiento de energía, lo que permite al mismo tiempo reducir las emisiones de CO2 y disminuir los consumos energéticos. Asistimos a un nuevo panorama en el que el futuro de la energía pasa de una generación centralizada (situación actual) a una generación descentralizada (situación futura) a través de the internet of things. De ese modo, el consumidor final participará activamente en la demanda contribuyendo a que aparezcan nuevos modelos de negocio que permitirán una mayor flexibilidad y oportunidades para los consumidores, operadores y agregadores, con la reducción de costes económicos implícitos. Gracias a los microgrids, la inteligencia artificial nos permite sacar el mayor valor económico de la energía producida localmente de una instalación fotovoltaica para aprovechar en autoconsumo en cualquier tipo de activo inmobiliario incluyendo baterías y cargadores de vehículos eléctricos pues no olvidemos que, en 2030, todos los coches que se produzcan en la UE tendrán que ser cero emisiones por lo que las gigafactorías así como las infraestructuras de recarga a lo largo de todo el territorio serán clave para el sector de la automoción.

Sabemos que la mayor parte de las emisiones de carbono de un edificio se genera durante el proceso de construcción de ahí que la edificación aboga por la industrialización para fomentar la construcción sostenible, reducir riesgos, costes y la optimización en tiempos y eficiencia. Pasamos el 90% de nuestro tiempo dentro de los edificios, ya sea en casa, en la escuela, en el trabajo o en nuestro tiempo libre. Son una parte crucial de nuestra vida cotidiana. Pero al mismo tiempo la calefacción, la iluminación y el uso de electrodomésticos, los edificios son responsables del 40% de las emisiones de dióxido de carbono nocivas del mundo cada año. El uso de la tecnología también transforma el rendimiento de los edificios en rendimiento empresarial para convertirlos en inteligentes, proporcionándonos datos detallados sobre cómo las personas utilizan y se benefician de los espacios que visitan. La pregunta ya no es “¿cuánto cuesta un edificio inteligente?” Es “¿cuánto puede beneficiarse mi empresa trabajando en un edificio inteligente? O, lo que es más pertinente para los propietarios, ¿puedo permitirme no crear un edificio inteligente?

“La solución debería pasar por adoptar una nueva visión sistémica que introduzca la sostenibilidad de manera holística e incluya innovación, edificios sostenibles e inteligentes, nuevos distritos energéticos y la gestión de la tecnología y los datos para la integración”

Las nuevas demandas de Living

Igual que el teletrabajo revolucionó el sector de las oficinas, estamos viendo que el envejecimiento, la pluralidad y la movilidad marcan la nueva demanda de living. Conceptos como Última milla, build to rent, coliving e incluso costudying no son nuevos y dan respuesta a un mercado que necesita una oferta más flexible y tecnológica, centrada en el inquilino y en la creación de comunidad. En todas las modalidades se desarrolla un producto específico diseñado desde el inicio para operar, facilitando así la gestión del edificio una vez en uso y reduciendo los costes de explotación. La calidad, la sostenibilidad y la eficiencia de las viviendas es capital, así como la utilización de los recursos naturales y sobre todo la economía circular pues estamos viendo que la ciudadanía prefiere productos medioambientalmente mejores e incluso está dispuesta a pagar más por ellos. Esto se ve claramente en las residencias de estudiantes y las residencias de ancianos que evolucionan hacia una similitud de hoteles/hospitales. Su gran carácter anticíclico y resiliencia, sumado al margen de rentabilidad frente a otros sectores inmobiliarios tradicionales hace de estos asset class un valor fiable y muy interesante en tiempos donde los ciclos económicos son cada vez más cortos e inciertos.

En pocos años, la economía circular ha pasado de ser un concepto semidesconocido a convertirse en una obligación para empresas privadas, administraciones públicas e incluso ciudadanos. Todo ello girando en torno a seis palabras esenciales: compartir, alquilar, reutilizar, reparar, renovar y reciclar, con el objetivo de alargar el ciclo de vida de todo lo que consumimos.

El último informe trimestral de Arcadis “Cautela en tiempos inciertos” en el que se analiza la situación actual y futura del sector de la construcción en España demuestra que el aumento de los costes de financiación y la imposibilidad de ahorro en un mercado afectado por la inflación de los materiales de construcción, la cautela se impone en los inversores a la hora de seleccionar sus oportunidades, posponiendo decisiones en sus operaciones. Sin embargo, constatamos a través de nuestra experiencia, que sigue habiendo un gran interés por invertir en España debido a las oportunidades de crecimiento que se perciben y claramente respaldadas por los indicadores de confianza del sector de la construcción y que demuestran que, nuestro país mantiene su atractivo inversor por encima de la media de la Eurozona.

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