El precio de la vivienda en costa baja en dos tercios de los municipios en el primer año de pandemia

En un mercado atípico, marcado por el descenso de operaciones, el residencial costero ha perdido valor entre el primer trimestre de 2020 y 2021. Según el informe Vivienda en Costa 2021, elaborado por Tinsa, el precio de la vivienda en el litoral ha caído en el 66% de los 150 municipios analizados.

Durante el primer año transcurrido desde el inicio de la pandemia, el segmento de vivienda vacacional ha mantenido un cierto nivel de actividad y ha mostrado una mayor resistencia que el mercado de primera residencia en la costa, especialmente en los primeros meses de 2021. Así lo explica Andrea de la Hoz, analista sénior del Servicio de Estudios de Tinsa, quien indica que “el descenso de las compraventas ha sido más atenuado en el segmento de segunda residencia, con ajustes de precios en su mayoría por debajo del 5%. Incluso se han identificado tendencias alcistas puntuales en algunas ubicaciones”.

Los enclaves donde se apunta a una recuperación notable del mercado de vivienda vacacional en los últimos meses se localizan en las costas de Cádiz, Huelva, Pontevedra, Asturias y Vizcaya.

Además, De la Hoz apunta que “la actividad promotora ha registrado cifras positivas generalizadas para las tipologías unifamiliares y un número significativo de zonas muestra crecimiento del número de visados totales”.

El comprador nacional sostiene la demanda

En opinión de esta experta, las nuevas preferencias hacia espacios abiertos y de mayores dimensiones, así como el avance del teletrabajo, han empujado a una demanda local que buscaba segundas residencias en enclaves costeros dentro de la propia provincia o comunidad, “compensando, parcialmente, la disminución de una demanda internacional con mayores restricciones de movilidad”, señala.

Y es que la evolución de las compraventas presenta diferencias entre la demanda nacional e internacional, según los técnicos. Mientras que la primera se ha mantenido en un 42,7% de las zonas e incluso se habría incrementado en otro 15,9% de ellas, la extranjera ha disminuido en el 44,5% de los municipios.

En cuanto a los precios, según los datos que maneja Tinsa, la diferencia entre la obra nueva y la vivienda usada ha sido notable. Mientras la primera tan sólo ha registrado descensos de precios en un 2,4% de las zonas estudiadas, incluso se ha encarecido en el 19% de ellas pese a la pandemia, la vivienda usada ha sufrido descensos de precios en el 37,3% de las localidades analizadas. 

Así, la estadística refleja caídas de los precios de doble dígito en una treintena de municipios, destacando las de Sant Lluís, en Menorca (-29%); Sóller, en Mallorca (-23,8%); San Bartolomé de Tirajana, en Las Palmas (-19,6%); Moaña, en Pontevedra (-18%); y Piélagos, en Cantabria (-16,9%). Sin embargo, se han registrado marcadas subidas en Capdepera, en Mallorca (+48%); Candelaria, en Tenerife (+21,3%); Salobreña, en Granada (+15,9%); Teguise, en Lanzarote (+15,5%); y Manacor, en Mallorca (+13,7%).

Excluyendo las capitales de provincia, actualmente las localidades costeras con precios más elevados son Sitges, con 3.641 euros/m2, Castelldefels (3.007 euros/m2), Getxo (2.918 euros/m2) y Calvià (2.754 euros/m2). En el extremo contrario, los precios más bajos se localizan en localidades de la Comunidad Valenciana, como Oliva (607 euros/m2), Almanzora (695 euros/m2) y Burriana (725 euros/m2).

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