Los datos de compraventas y precios, unidos a los indicadores macroeconómicos que indican la desaceleración de la economía hacen prever un impacto negativo en las preventas de vivienda y en la expansión de las empresas. No obstante, las preventas formalizadas alargarán la actividad y los buenos resultados empresariales al menos hasta el primer trimestre de 2020. Además, el mercado más activo, el de vivienda usada, está dando también síntomas de cansancio.
El mercado parece enfriarse después de cinco años de subidas continuas de transacciones. Así, la caída en las compraventas en el mes de junio reflejada por los datos del INE (9% interanual, 14% mensual, con 40.961 transacciones) y por el Consejo General del Poder Notarial (18,9%) avalan el dato que avanzó en en junio la Federación Nacional de Asociaciones Inmobiliarias con sus datos, provenientes de las operaciones de 850 agencias inmobiliarias, y que registraban una caída en el segundo trimestre del año del 12%.
La vivienda usada también cae
Según el INE, si bien el retroceso de junio ha sido el más acusado desde 2012 y el único que se ha dado en ese mes desde 2013, es ya el tercero que se registra este año; también hubo bajadas en enero y abril, y el resto de los meses las subidas han sido mínimas. Y además, en junio la usada suponía un 87,6% de las transacciones, pero ha caído también (9,2%).
La de nueva construcción alcanzó un 8% (libre), y la compraventa se redujo un 7,8%. La protegida fue un 4,4% del total y se redujo un 13,6%.
Según el INE, el retroceso de junio ha sido el más acusado desde 2012 y el único que se ha dado en ese mes desde 2013, y el tercero que se registra este año
En el acumulado del año, el número de transacciones inmobiliarias es hasta el momento idéntico al del ejercicio pasado por estas fechas: alrededor de 263.500, gracias al repunte de las ventas de viviendas nuevas, que han crecido un 7,4% y pese al descenso del 1,6% en las compraventas de casas de segunda mano. El mal comportamiento de la vivienda usada se deja sentir más porque su proporción sobre el total de las compraventas también es superior.
La Federación alertaba de que observaban “síntomas de agotamiento en el mercado inmobiliario” y apuntaban a motivos como la inestabilidad política y a la entrada en vigor de la nueva ley hipotecaria.
Fuentes del sector señalan que lo que preocupa al comprador y a los empresarios es lo que pase con la formación del nuevo Gobierno o la convocatoria de elecciones de nuevo. “Los inversores sí están muy pendientes de la normativa fiscal y legislativa del sector, como muestra el mercado catalán”, aducen.
Otra de las razones apuntadas tanto por las inmobiliarias como por distintos expertos ante estas caídas es la entrada en vigor de la Ley Hipotecaria. Esta norma se aprobó en marzo y entró en vigor en junio, en cumplimiento de una directiva europea que amenazaba ya con una multa de 100.000 euros diarios por parte de la Comisión Europea. El mes de junio registró un caída del 16,2% en el número de hipotecas firmadas.
Desde Fotocasa recordaban que el verdadero efecto de este cambio normativo, que ha modificado la manera de tramitar este tipo de préstamos y por lo tanto podría haber afectado al número de firmas, se dejará ver en los próximos meses, y no tanto en junio. La norma entró en vigor ese mismo mes, y el dato del INE refleja las compraventas producidas con anterioridad.
La hipótesis de que el parón ha llegado a las regiones que primero despertaron tras la crisis encuentra apoyo en que, en la mayoría de las autonomías en que las transacciones caen, el número de éstas sigue por encima de la media española de 110 operaciones por cada 100.000 habitantes: Valencia (159), Andalucía (123), Madrid (117) o Valencia (159).
Mientras que en las que las transacciones siguen creciendo, la actividad continúa por debajo de la media: Galicia (67), Extremadura (72) o Castilla-La Mancha (103). Aunque hay excepciones: en Murcia las operaciones están por encima de la media (128) y continúan al alza (7,2%).
Precios moderados según Tinsa
Mientras, el precio de la vivienda según la consultora Tinsa se encarece un 4,5% interanual en julio, pero los avances mes a mes son muy moderados. El índice de vivienda terminada (nueva y usada) alcanzó en julio un 4,5% de variación interanual hasta 1.515 puntos, según refleja la estadística Tinsa IMIE General y Grandes Mercados.
El dato supuso un repunte en la tendencia de estabilización observada en los últimos tres meses; el incremento mensual de valor respecto a junio fue de un 0,6%, cifra similar a los meses previos (0,7% en mayo y 0,4% en junio).

El valor medio de la vivienda terminada se ha apreciado un 15,6% desde febrero de 2015, cuando el índice general marcó su nivel más bajo en la crisis. Todavía se mantiene un 33,7% por debajo de los valores máximos de 2007.
El subíndice que representa a las islas (Baleares y Canarias) sigue mostrando el encarecimiento más notorio dentro del índice respecto a julio de 2018: un 7,1%. Por encima de la media destacan las capitales y grandes ciudades, con una subida interanual del 5,1%, y los municipios más pequeños, agrupados en el subíndice “Resto de Municipios”, con un incremento del 4,3% en el último año.
“La apreciación puntual de capitales y grandes municipios en julio, así como la del resto de municipios del interior peninsular, supera la de los últimos meses, constituyendo una excepción a la estable evolución creciente”, afirma Rafael Gil, director de Servicio de Estudios de Tinsa.








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