Del apartamento en la playa al piso donde vivir y trabajar: la nueva demanda de segunda vivienda, según Solvia

El buen funcionamiento del teletrabajo ha convertido a las segundas viviendas en una alternativa que ya no solo es posible disfrutar durante los fines de semana o en vacaciones. Esta es una de las conclusiones a las que han llegado en Solvia, donde esperan que esta tipología de viviendas adquiera más relevancia tras el confinamiento por el Covid-19, “sobre todo, este verano, cuando tras varios meses de cuarentena los propietarios se desplacen a sus segundas residencias a disfrutar del buen tiempo de la época estival”, apuntan.

En Solvia consideran que, aunque la respuesta de la demanda depende de diversos factores como el desarrollo de la desescalada, la situación financiera o el empleo, ven como una certeza que “las necesidades habitacionales han cambiado y que, a raíz del confinamiento, han surgido otras prioridades a considerar a la hora de adquirir un nuevo inmueble”. La firma señala como nuevos puntos a valorar la necesidad de mayor espacio, estancias para trabajar, luminosidad o extras.

Más espacio, estancias para trabajar, luminosidad o extras son algunas características que buscará la demanda de segunda residencia, según Solvia

En esta línea, los expertos de Solvia que se están produciendo cambios en la búsqueda de esa segunda residencia, que ha pasado de ser el típico apartamento en la playa al piso espacioso y con una zona para trabajar. “Ahora, la prioridad estará en disponer de más superficie, flexibilidad y, sobre todo, estancias abiertas. Estas no solo aportarán mayor sensación de amplitud, también incrementará la luminosidad de la vivienda y ayudará a crear ambientes más acogedores”, explican en Solvia, que aprecia esta tendencia en inmuebles de costa como en las casas ubicadas en zonas rurales. En cualquier caso se buscará que incluyan estancias que puedan adaptarse como espacio de trabajo, cuarto de juegos o zona de relajación.

Otra tendencia al alza está relacioanda con la decoración, ya que Solvia augura el fin del “reciclaje” de muebles procedentes de la primera vivienda. “Uno de los principales fallos de estilo de las segundas viviendas es que su mobiliario y demás elementos proceden de lo reciclado de la vivienda habitual o de donaciones familiares”, comentan desde la inmobiliaria que prevé que el diseño de estas viviendas tome personalidad propia y que el desembolso en su decoración sea mayor, ya que el objetivo es disfrutarlas mucho más tiempo.

Extras, como balcones, terrazas o jardines, muy necesarios también en segundas viviendas, también serán tendencia. “Después de semanas de confinamiento, los futuros compradores valoran mucho más el hecho de contar con estancias al aire libre (balcones, terrazas, patios, pequeños jardines…). Tener este tipo de extras de vivienda supone disfrutar de múltiples ventajas: posibilidad de hacer, desde casa, ejercicio al aire libre, plantar un pequeño huerto, organizar reuniones familiares…”.

Sostenibilidad y ahorro

En las viviendas vacacionales también cobra relevancia la iluminación natural, que anteriormente no era una prioridad absoluta en las segundas residencias. Y crece la preocupación por la eficiencia energética y por el aislamiento acústico.

“Ahora que se va a pasar más tiempo en este ‘segundo hogar’, el ahorro y la disminución de la demanda energética tomará mayor protagonismo. Esto ocasionará que se refuerce la importancia de contar con soluciones como electrodomésticos de bajo consumo, aislamiento térmico, tecnología inteligente con sistemas de localización o programable… También crecerá la instalación de sistemas de aislamiento acústico, a fin de garantizar el mayor ambiente de confort interior posible”, señalan desde Solvia.

Finalmente, la firma considera que el tipo de material de construcción y la calidad del mismo será otro de los criterios que afectarán a la elección de una nueva vivienda. “El hecho de permanecer más tiempo en casa ha llevado a que aumente la preocupación por la contaminación en espacios cerrados, una consideración que también se verá reflejada en las segundas residencias. Por ello, ahora más que nunca se valorará que un inmueble esté fabricado a base de materiales naturales, libres de tóxicos e inocuos”, concluyen desde Solvia.

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