El mercado de oficinas de Valencia se prepara para iniciar una nueva fase de crecimiento tras más de una década de estabilidad en su volumen de superficie. Según un análisis de BNP Paribas Real Estate, la ciudad podría incorporar alrededor de 90.000 metros cuadrados de nuevas oficinas en los próximos cinco años, lo que marcaría la reactivación de la actividad promotora en el segmento.
El informe señala que la evolución reciente del mercado tiene uno de sus hitos en el Edificio Europa, inaugurado en 1991 y considerado un referente por introducir el concepto de edificio inteligente con pavimento técnico. Este proyecto marcó el desarrollo posterior de edificios de oficinas de calidad en la ciudad durante las décadas siguientes.
Durante los años 2000, con una contratación anual que rondaba los 25.000 m², se incorporaron nuevos inmuebles emblemáticos que ampliaron la oferta de oficinas. Posteriormente, en 2019, la inauguración del edificio CV 15 inició un nuevo ciclo en el mercado que coincidió con un aumento de la contratación. En 2025, la absorción alcanzó los 51.489 m², aunque este incremento no se ha traducido en un crecimiento significativo del stock en el casco urbano.
En paralelo, el desarrollo del Parque Tecnológico de Paterna ha consolidado una alternativa periférica para el mercado de oficinas. Este enclave, inaugurado en 1990, ha ido ampliando su oferta hasta contar actualmente con una superficie comparable a la existente en la capital valenciana, orientada a un perfil corporativo diferenciado.
La demanda de oficinas en la última década se ha duplicado y se concentra principalmente en el centro de la ciudad y en áreas consideradas prime, como el Paseo de la Alameda o la avenida de Aragón. Sin embargo, la baja disponibilidad —0,35% en zonas prime y 2,24% en el centro— ha provocado que parte de la actividad se desplace hacia áreas periféricas y descentralizadas.
Rentas al alza y nuevos proyectos
Las rentas más elevadas del mercado se sitúan en la avenida de Aragón y en la primera línea del antiguo cauce del río Turia, entre el Puente de las Flores y la Ciudad de las Artes y las Ciencias. En estas ubicaciones, los valores se sitúan entre 16 y 18,50 euros por metro cuadrado al mes.
El estudio apunta a una tendencia de crecimiento de las rentas impulsada por la escasez de espacio disponible y por la modernización prevista de edificios prime mediante rehabilitaciones y mejoras tecnológicas. Esta situación está contribuyendo a reactivar la promoción de nuevos proyectos.
En total, se prevén hasta nueve nuevos desarrollos de oficinas con el objetivo de responder a una demanda que busca espacios más flexibles, sostenibles y con una amplia oferta de servicios. Estos activos aspiran a alcanzar rentas superiores a los 20 €/m²/mes y a diferenciarse mediante conceptos ligados a la experiencia del usuario y al denominado lifestyle corporativo.
El perfil de la demanda también ha evolucionado en los últimos años. Junto a las empresas locales, el mercado está registrando la llegada de compañías internacionales, muchas de ellas del sector tecnológico, que implantan equipos de tamaño medio con perspectivas de crecimiento. Factores como la mejora de las conexiones aéreas, la calidad de vida, el clima o la disponibilidad de talento formado en universidades como la Universitat Politècnica de València contribuyen a reforzar el atractivo de la ciudad como destino para oficinas.
En este contexto, el director regional en Valencia de BNP Paribas Real Estate, Fernando Montilla, considera que el mercado valenciano “está mostrándose atractivo para operaciones internacionales” y que la ciudad tiene margen para captar demandas de mayor tamaño si logra generar nuevo stock con edificios prime de nueva generación adaptados a los requerimientos actuales de calidad, funcionalidad y sostenibilidad.









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