La OCDE ve la economía española entre las más castigadas por el Covid-19, con una caída del PIB de entre un 11,4% y un 14,4%

La economía española será una de las más castigadas de la OCDE por la crisis del Covid-19, con una caída del PIB del 11,1% este año, que será del 14,4% en caso de que hubiera una segunda ola de la enfermedad. Estos datos suponen la peor caída de todos los países miembros en ese escenario.

En su informe semestral de perspectivas publicado este miércoles, la OCDE se muestra más pesimista que el Gobierno español y que la Comisión Europea, que en sus últimas proyecciones de hace unas semanas esperaban un descenso del 9,2% y del 9,4%, respectivamente. En cambio, estas cifras se asemejan a las presentadas este lunes por el Banco de España, que espera un bajón del PIB del 11,6 %.

La OCDE también pronostica importantes retrocesos para otros tres países europeos que han sufrido el Covid-19, con medidas de confinamiento estrictas y durante un largo periodo de tiempo, como es el caso de Italia (-11,3 %), Francia (-11,4 %) y el Reino Unido (-11,5 %). Además, el sector turístico, que acumula casi tres meses de parálisis total, tiene un peso relativo particularmente elevado tanto en España, como en Italia y Francia.

Todo eso tendrá un reflejo directo en el mercado de trabajo, ya que la tasa de paro en el mejor de los casos subirá del 14,1% en 2019 al 19,2% en 2020 antes de iniciar un leve descenso el año próximo (al 18,7%). En el peor escenario, el paro se dispararía el 20,1% este año, con un nuevo ascenso el siguiente (al 21,9%).

También pesará en las cuentas públicas, con un déficit que se disparará hasta el 10,3% del PIB este año en el escenario más favorable y que hará subir la deuda al 117,8% del PIB. En el peor pronóstico, en caso de rebrote del Covid-19 el déficit podría escalar al 12,5% y la deuda al 129,5%.

Recuperación económica

La OCDE se muestra más pesimista que el Banco de España sobre la capacidad de recuperación de la economía española en 2021, ya que frente al repunte del 9,1% que anticipa este último, avanza un incremento del 7,5% en el escenario más favorable, y del 5% si la situación epidémica se agrava de nuevo en los próximos meses.

La recuperación tendrá que llegar por la vía del consumo y la inversión que habían quedado aplazados, pero sobre eso planea una gran incertidumbre y las pobres perspectivas del turismo. Además, el organismo advierte de que si hubiera un rebrote de la pandemia, los efectos negativos serían más severos y persistentes por un alto número de quiebras y periodos de desempleo más largos.

La OCDE subraya que las medidas públicas que se han puesto en marcha para hacer frente a la crisis tendrán que continuar y ajustarse para reducir el riesgo de que el choque tenga efectos permanentes sobre la actividad.

En el ámbito laboral, las políticas activas de empleo, en particular de formación, deben sustituir gradualmente a los Erte para redirigir la mano de obra desde sectores que vayan a tener poca oferta de forma prolongada.

Habrá que continuar con las medidas de liquidez y de avales públicos a las empresas solventes para evitar quiebras, y el relanzamiento del turismo necesitará cooperación con el sector privado y con los diferentes niveles de la Administración.

La OCDE igualmente recomienda dirigir la inversión pública de forma temporal, en particular a proyectos verdes que contribuyan al arranque de la actividad y reduzcan la contaminación atmosférica, que en las grandes ciudades está por encima de la media europea.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.