Entrevista a Francisco Ordóñez, CEO de Acerta.
Acerta cumple 25 años, y con motivo de esta especial efemérides su consejero delegado Francisco Ordóñez hace balance de la evolución y los principales hitos de una compañía que, durante un cuarto de siglo y con más de 2.000 proyectos a sus espaldas, se ha consolidado como un referente en project & construction management.
Recientemente Acerta ha celebrado el 25ªAniversario de su creación, ¿Qué sensaciones se agolparon en su mente al vivir esos momentos tan felices rodeado de su equipo y amigos y, sin embargo, clientes?
Cumplir 25 años, y poder celebrarlo también acompañados de amigos, es una sensación fantástica. Han sido 25 años llenos de buenos momentos y también de algunas dificultades, pero lo importante ha sido mantener, en todo momento, el compromiso y la determinación necesarios para seguir trabajando. Al mirar hacia atrás, nos queda una sensación agradable, pues, aunque no siempre las cosas han salido como hubiéramos querido, el esfuerzo y la dedicación nos han permitido superar los obstáculos y alcanzar los mejores resultados posibles.
Tengo fresca en mi memoria ir a visitarles a sus oficinas de la calle Orellana, ¿cómo fueron sus inicios?
Cuando empezamos a trabajar en project management, en España era poco más que un concepto; casi nadie sabía nada. Por ello, entendimos que era necesario aprender de alguien que ya supiera hacerlo y que contara con una metodología propia y contrastada. Por eso nos asociamos con Heery, una empresa que llevaba 50 años prestando estos servicios en Estados Unidos e Inglaterra.
Los primeros momentos fueron de aprendizaje y adaptación de la metodología al mercado español, lo que al principio no resultó sencillo. Pero, entre todos, conseguimos un Manual de Proyecto adaptado a la manera de trabajar en España, que ha sido la base para todos los proyectos que hemos desarrollado desde entonces.
Fue una fase muy intensa e interesante, con un equipo pequeño pero muy comprometido, que muy rápidamente fue capaz de aplicar lo aprendido en los proyectos.
Después de esos primeros pasos vino la consolidación y la internacionalización de sus servicios de project management, ¿En qué países se implantó esta tecnología y qué experiencia guarda de cada uno de ellos?
Una vez que éramos capaces de aplicar el sistema en diferentes tipos de proyectos en España, pensamos que podríamos hacerlo en proyectos ubicados en otros países. Hicimos una primera prueba en Portugal y luego en Francia. Vimos que, si bien cada país tiene sus particularidades, existe una base común que es posible estructurar y procedimentar con un buen sistema de project management.
Evidentemente, fue necesaria la incorporación de profesionales locales para comprender y ajustar la metodología. Nuestro objetivo era comprender la manera de trabajar en cada lugar e incorporarla a un sistema que permitiera organizar las diferentes fases del proyecto, adelantándonos a los posibles problemas que pudieran surgir.
En 2008 abrimos oficina en México y, después, en Colombia. Igualmente, en estos países fue necesario adaptar la metodología a la forma local de construir, pero siempre dentro del mismo esquema de trabajo que habíamos definido desde el principio.
“Durante estos 25 años hemos trabajado en grandes proyectos, muchos de ellos muy emblemáticos, como la reforma del Hotel Bristol en París o el Aeropuerto de Aguascalientes en México”
La figura del project manager es de origen anglosajón, ¿Cómo ha ido calando esta metodología disruptiva entre promotores y empresarios que pertenecen a otra cultura?
Siempre, y en todos los proyectos, ha sido necesaria la figura de un líder que haga suyo el proyecto y consiga coordinar y gestionar al resto de los agentes involucrados. Este punto es evidente y lógico para todo el mundo. La figura del project manager, según el modelo anglosajón, lo que hace es dotar a ese líder de las herramientas y metodologías necesarias para garantizar que la gestión del proyecto se realiza de la manera más eficiente posible.
Creo que, a medida que esto se ha ido comprendiendo y asimilando en España, los promotores han ido reconociendo y valorando la figura, que –como digo– solo pretende sistematizar y estructurar el proyecto. Ha sido necesario también que el resto de los agentes lo entendieran y aceptaran el protagonismo de una figura que antes no existía y que, en el fondo, al principio no se entendía.
Creo que hoy la figura está aceptada y todo el mundo entiende su lógica, aunque es verdad que no todo el mundo espera lo mismo respecto a lo que espera de un project manager, también porque hay muchos tipos de proyectos y problemáticas que obligan a soluciones flexibles y particulares en cada caso.
¿Qué papel juegan en todo ello la transformación digital y la innovación en la consolidación de este mercado?
Igual que el resto de sectores, la tecnología está impactando –y seguirá haciéndolo– en el corto plazo. Hoy trabajamos de manera más eficiente gracias a la tecnología y las comunicaciones; todas nuestras tareas administrativas son ahora más sencillas.
No obstante, creo que estamos lejos de lo que será la manera de trabajar en un futuro no muy lejano. La tecnología debe permitirnos automatizar tareas de tomas de datos que hoy requieren mucha mano de obra pero que aportan poco valor al proceso, y que podrían ser mecanizadas y automatizadas. Esto liberará tiempo para dedicar esfuerzo al análisis de los problemas y a su resolución.
No se trata de ser más eficientes en lo que hacemos: debemos trabajar de manera distinta y cambiar el proceso con un enfoque diferente.
Nosotros ya estamos trabajando en proyectos donde, a través de cámaras, podemos analizar desviaciones respecto al modelo BIM y, además, determinar los avances y hacer el seguimiento automático del planning. Es a través de la tecnología que conseguiremos el cambio.

¿Es hoy la dirección integrada de proyectos el acelerador de las políticas públicas?
No, sin duda, dentro de la Administración todavía no se reconoce la función del project manager, y lo que suele utilizarse es una figura denominada “asistencia técnica”, que viene a cubrir, de alguna manera, los servicios prestado en el sector privado, pero de una manera menos completa.
Entiendo que el hecho de que la figura del project manager no esté reconocida en la LOE como un agente dificulta su contratación. En este sentido, AEDIP –que es la asociación sectorial en España– lleva tiempo trabajando con la Administración para resolver este asunto y lograr que se incorpore en la mayoría de los contratos y en la mayoría de las Administraciones.
“Estamos seguros de que en los próximos años se van a producir muchos cambios, y queremos ser agentes dinamizadores de los mismos. Por ello, con la humildad necesaria para cambiar y aprender, y con la ilusión de una empresa, todavía joven, seguiremos trabajando para conseguirlo”
¿Cuáles son algunos de los proyectos realizados de los que se siente más orgulloso?
Durante estos 25 años hemos trabajado en grandes proyectos, muchos de ellos muy emblemáticos, como la reforma del Hotel Bristol en París o el Aeropuerto de Aguascalientes en México. Pero yo recuerdo con mucho cariño un pequeño proyecto en el Frente Marítimo de Barcelona. Fue uno de nuestros primeros proyectos, y representó una complejidad muy particular.
Este proyecto nació como un edificio de oficinas, pero la aparición de un operador hotelero hizo que se estudiara la posibilidad de simultanear ambas opciones hasta la finalización de la estructura, momento en el que el cliente se decantó finalmente por la solución hotelera. Sin embargo, el trabajo de organización y toma de decisiones a tres bandas durante los primeros meses fue una experiencia muy complicada, pero inolvidable.
Y por último, hablando del relevo generacional: ¿Qué planes de futuro tiene Acerta para aguantar otros 25 años más?
En primer lugar, a nivel interno, tenemos que seguir profesionalizando nuestros servicios, incorporando herramientas que nos hagan ser más eficiente y capaces de ofrecer un servicio mejor y más rápido a nuestros clientes. Queremos enfocarnos en aquellas tareas que de verdad les aporten valor, y digitalizar y simplificar aquellas que no lo hacen, trabajando con nuestro equipo para que adopte estas premisas y establezca un control centralizado de los procesos y la información.
En este sentido, acabamos de implantar en México una PMO (project management office) que ya gestiona de manera centralizada toda nuestra actividad en todos los proyectos Todo el trabajo se realiza en BIM, y a partir de los modelos se extrae la información de seguimiento de cada proyecto.
A nivel externo, seguimos trabajando para participar en la consolidación del sector, algo que consideramos muy importante para ser capaces de mantener un alto nivel de calidad y atraer a los mejores profesionales, en un entorno cada más competitivo y con una menor disponibilidad de mano de obra en nuestro sector, en todos los niveles.
Estamos seguros de que en los próximos años se van a producir muchos cambios, y queremos ser agentes dinamizadores de los mismos. Por ello, con la humildad necesaria para cambiar y aprender, y con la ilusión de una empresa, todavía joven, seguiremos trabajando para conseguirlo.









Añadir comentario