Colonial y su filial SFL apuestan por los bonos verdes

Colonial, y su filial francesa Société Foncière Lyonnaise (SFL), convertirán todos los bonos del grupo en circulación (representando un importe total agregado de 4.602 millones de euros) en bonos verdes.

Para ello, el grupo ha establecido un “marco de referencia de financiación verde que alinea la estrategia de financiación del grupo con sus objetivos en materia de sostenibilidad. Está basado en la eficiencia energética y la prevención y reducción de las emisiones de carbón de sus activos. Este marco se ha desarrollado de forma paralela con los principios “Green Bond” de la International Capital Markets Association (ICMA Green Bond Principles). Estos promueven la transparencia, exactitud e integridad de la información divulgada y reportada por los emisores y ha sido validado en una opinión de segunda parte por V.E.

Estos bonos verdes suponen una alternativa a la financiación de las compañías; en un contexto en el que la concienciación de las empresas en temas de sostenibilidad toma cada vez mayor relevancia.  Este tipo de deuda está destinada a financiar activos verdes, aquellos que tienen un impacto positivo en el medio ambiente. La intención del grupo es que cualquier bono que se proponga emitir en el futuro sea emitido bajo este marco como bonos verdes; sujeto a la disponibilidad de activos verdes en el momento de cualquier emisión.

Bonos en circulación

En relación a los bonos en circulación, que fueron emitidos por Colonial y por su filial francesa SFL, el grupo tiene la intención de destinar una cantidad equivalente al principal de los bonos actuales en circulación para la financiación o refinanciación de una cartera de activos verdes que cumpla con los criterios ambientales descritos con más detalle en el marco. Con este objetivo, el grupo solicitará a los bonistas que aprueben la modificación del “Uso de los Ingresos” (Use of Proceeds) de dichos bonos de “Fines Corporativos Generales” (General Corporate Purposes) a “la financiación o refinanciación de una cartera de activos verdes elegibles” mediante una solicitud de consentimiento. Las correspondientes reuniones de los bonistas están previstas para el 3 de febrero de 2022.

A estos efectos, el grupo ha contratado a Crédit Agricole Corporate and Investment Bank y a Freshfields Bruckhaus Deringer como asesores en este proceso. Dicha conversión de los bonos actuales, una vez aprobada por los bonistas, no supondrá cambios en ninguna otra de las características de los bonos actuales; ya sea en sus términos y condiciones, intereses o vencimientos.

Carmina Ganyet, directora general corporativa de Colonial, ha explicado que «la sostenibilidad es un aspecto fundamental en la estrategia del grupo; así como uno de los vectores de crecimiento de la compañía para maximizar el valor para el accionista». Según su palabras, la recalificación de los bonos actuales en verdes y la emisión de nuevos bajo esta categorización «supone una ventaja competitiva y una inversión atractiva para el mercado de capitales; cuyo interés en este tipo de inversiones es cada vez mayor, como lo demuestra el crecimiento exponencial de emisiones verdes y sostenibles».

Deuda gestionada

El grupo, liderado por Juan José Brugera y Pere Viñolas, gestiona activamente su deuda. En los nueve primeros meses de 2021, ha refinanciado más de 1.000 millones de euros; optimizando su coste financiero medio y mejorando el mix y los plazos de vencimiento de su financiación. Este liability management ha permitido al grupo situar el coste de la deuda por debajo de 1,5%.

A cierre del pasado mes de septiembre 2021 el grupo presentaba una deuda neta de 4.645 millones de euros; de ellos, 2.812 millones correspondían a bonos emitidos por Colonial y otros 1.290 millones a bonos de SFL, a los que se suman los 500 millones emitidos el pasado mes de octubre 2021. El loan to value del grupo a cierre de 30 de septiembre 2021 se sitúa en torno al 37%.

La estrategia ESG de Colonial

Recientemente Moody’s destacó la política en materia de ESG del grupo, de la que subrayó los altos estándares de gobernanza y las sólidas credenciales ambientales de sus edificios de oficinas de alta calidad; además mejoró la perspectiva crediticia de Baa2 “estable” a “positiva”. Colonial actualmente tiene el 93% de su cartera de oficinas con certificaciones en materia de sostenibilidad, un porcentaje muy por encima de la media del sector en Europa, y se ha marcado el reto de ser neutro en emisiones para el año 2050.

Además, el organismo internacional CDP (Carbon Disclosure Project) ha otorgado a Colonial la calificación «A» por su política de descarbonización. A nivel mundial únicamente 12 compañías del sector inmobiliario tienen esta calificación, 5 de ellas en Europa. Por su parte, GRESB (Global Real Estate Sustainability Benchmark), índice de ESG del sector inmobiliario, ha otorgado a Colonial 94 de los 100 puntos posibles. Asimismo, V.E ha situado a Colonial en el top 3 de entre las más de 4.800 compañías que analiza cada año.

Además, Colonial ha sido reconocido con el EPRA Sustainability Best Practices en 2021 por sexto año consecutivo.

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