Las oficinas se reinventan para hacer frente a la era post Covid-19

Las oficinas se han transformado como consecuencia del coronavirus, una pandemia que marcará un antes y un después en la concepción de los espacios de trabajo. Algunos cambios puede que sean coyunturales, pero otros se quedarán para siempre con la finalidad de aumentar la salud y seguridad de las plantillas en caso de futuras crisis sanitarias.

Lo primero que precisa Guzmán de Yarza, responsable de Workplace Strategy y Corporate Solutions de JLL, es que los expertos en el sector no tienen “una bola de cristal” para saber si la transformación de las oficinas será coyuntural o permanente, dado que dependerá de la evolución de la pandemia y del tiempo que tarde en encontrarse una vacuna.

Lo que sí tiene claro es que la crisis sanitaria “dará un impulso grande al teletrabajo”, aumentará las actuaciones de las empresas para asegurar la salud y el bienestar de las plantillas y potenciará los aspectos sociales de los espacios de trabajo,” de manera que en casa se haga el trabajo individual y en la oficina se realicen reuniones, encuentros con clientes, etc.”

Las oficinas que no puedan adaptarse a los nuevos protocolos sanitarios serán menos atractivas para inquilinos e inversores

De Yarza subraya que “no es verdad en absoluto eso que se está diciendo de que se ha acabado ir a la oficina”, aunque si se prevé que las empresas busquen un punto de equilibrio entre el trabajo en la oficina y el que se hará en casa, con un papel importante de las fórmulas de coworking.

De lo que no tiene dudas Raquel Guijarro, responsable de Workplace de CBRE España, es de que “la oficina como la conocemos hoy día, con gran superficie dedicada a puestos de trabajo tiene los días contados”, siguiendo una evolución que ha ido creciendo en los últimos años y que “ha servido de preparación a muchas empresas, para asumir de una manera más sólida esta crisis sanitaria y el trabajo remoto de sus plantillas” aunque precisa que “aún queda camino por recorrer y seguir evolucionando”.

Un cambio de mentalidad que provocará -en opinión de Óscar Fernández, Head of Business Development PDS de Cushman & Wakefield España– que “las empresas, a la hora de alquilar, priorizarán aquellos espacios en los que sus propietarios hayan reflexionado sobre la convivencia con el Covid-19 y hayan actuado en consecuencia, diseñando planes de actuación para priorizar la seguridad de las personas en sus instalaciones, tanto en las normas de uso como en soluciones técnicas.

“Antes de esta crisis, las oficinas que no estaban actualizadas a nivel arquitectónico, a nivel instalaciones y a nivel sostenibilidad, sufrían frente a las que si lo estaban, y el precio era el único driver competitivo”, indica Óscar Fernández, quien hace notar que en la actualidad con la pandemia “los elementos de seguridad que ahora debemos tener en cuenta son un parámetro más, y evidentemente, las oficinas que estén preparadas para ello tendrán una mejora competitiva frente a aquellas que no lo hayan hecho”.

José Mittelbrum, director nacional de oficinas CBRE España, coincide en que “la irrupción del Covid-19 acentuará la preferencia por parte de las empresas por edificios que favorezcan la salud y el bienestar de sus ocupantes”.

Avisa que “todo activo que no se mantiene de la manera adecuada tiende a quedarse obsoleto y en el caso de las oficinas de igual manera”, puesto que “el usuario es cada vez más exigente, tanto en temas medioambientales, de accesibilidad, y ahora con mayor importancia que nunca, en temas de bienestar y salud para las personas”.

Vuelta al trabajo

De momento, en el corto plazo, lo importante es garantizar que la vuelta a la oficina se haga garantizando la salud de empleados y de todas las personas que interactúen con el edificio. “Que exista un proceso estudiado, un plan de normas y protocolos, y una serie de actuaciones a nivel técnico que se focalicen a priorizar la seguridad”, apunta el ejecutivo de Cushman & Wakefield.

 

oficinas postcovid

 

A medio plazo, cuando la pandemia esté superada, “se deberá revisar cómo queremos usar el espacio y rediseñarlo en consecuencia, tras la experiencia vivida, potenciando los factores positivos de estas semanas”, destaca Óscar Fernández.

Para ayudar a preparar la vuelta al trabajo, las consultoras inmobiliarias están trabajando “desde el minuto cero” con las empresas.

Un ejemplo es la guía que ha publicado CBRE, que bajo el lema “Back2thefuture”, reúne una serie de recomendaciones para la gestión del nuevo escenario que surgirá en los espacios de oficinas. La guía incide en la necesidad de mantener distancia física entre las personas en una oficina y da por hecho que no compartir el puesto de trabajo por razones sanitarias va a reducir la ratio de ocupación de los espacios, es decir, habrá menos personas por m2.

Aplicar las medidas de distancia física en las oficinas reducirá la ocupación de las oficinas entre un 40% y un 60%

Desde CBRE calculan que, si es necesario mantener dos metros de separación entre puestos y entre los puestos y las personas que circulen por la oficina, la ratio de ocupación descenderá al 40%, mientras que, si la distancia de separación física se rebajara a un metro, entonces la ratio de ocupación bajaría al 60%.

“Es decir, que si un espacio de trabajo de 1.000 m2 en escenario pre-Covid19 podía albergar 100 personas (una persona por cada 10 m²), ahora cabrían 40 o 60 según la distancia física mínima entre ellos fuera de dos metros o un metro, respectivamente”, explica Bernardo Sesma, director de National Advisory & Transaction Services de CBRE España.

Entre las modificaciones que las consultoras proponen figura dar mayor flexibilidad para el trabajo presencial, dividiendo a la plantilla por grupos y con turnos de acceso a la oficina. Asimismo, recuerdan la importancia de dotar al empleado con un equipo de protección esencial: mascarillas higiénicas y guantes desechables. Y aconsejan contar con un plan de acción de cara al aislamiento y detección temprana de positivos de Covid-19 entre la plantilla.

Para mantener el distanciamiento, ya se están utilizando mamparas, además de pegatinas y vinilos, junto a cartelería con indicaciones de los caminos y rutas que los empleados tienen que utilizar para no cruzarse.

Estos expertos recuerdan que puntos sensibles, como la cafetería y los lugares de descanso común, deben ser especialmente reforzados con cartelería y con mecanismos que, en la medida de los posible, ayuden a accionar grifos, picaportes o botones sin emplear las manos, para lo cual se recolocan, por ejemplo, puertas automáticas o que se abren con el pie o mediante reconocimiento facial, para evitar tocar los pomos.

Igualmente, es importante mejorar la calidad del aire, lo que se puede lograr aumentando el caudal de los aparatos de aire acondicionado e incluyendo nuevos filtros.

 

Más información en la revista inmobiliaria.

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