El precio de la vivienda nueva y usada en España ha registrado un encarecimiento del 14,7% en marzo en comparación con el mismo mes de 2025, una subida de 11,1 puntos por encima de la inflación, según el Índice General Tinsa IMIE, que suma ya dos años de crecimiento mensual ininterrumpido.
En tasa mensual, la vivienda se encareció un 1,1% entre febrero y marzo, frente a la tasa mensual del 0,8% del mes anterior, lo que Tinsa achaca “al repunte inflacionista provocado por la guerra en Oriente Medio”.
Con el dato definitivo de marzo, la variación interanual del primer trimestre de 2026 se sitúa en 14,5 %, dos décimas más que el 14,3% provisional publicado en el informe IMIE Mercados Locales el pasado 31 de marzo.
En términos reales, todos los grupos siguen creciendo sustancialmente por encima de la inflación en tasa interanual. En ‘Capitales y grandes ciudades’ y ‘Áreas metropolitanas’ se continúa con la leve desaceleración ya observada el mes anterior. También registran cierta desaceleración en marzo los territorios insulares. Por su parte, ‘Costa mediterránea’ y ‘Resto de municipios’ muestran un leve impulso.
Concretando, Tinsa informa que el aumento interanual se ha movido en marzo entre el 10,9 % y el 20,3 % en términos nominales (7,% y 16,5% en términos reales), indicando que todos los grupos han mostrado crecimientos interanuales intensos, superiores al 10% nominal, y destacando la evolución del grupo ‘Resto de municipios’, que por primera vez que registra un incremento de doble dígito desde agosto de 2007.
En tasa mensual, el grupo que muestra un mayor impulso es ‘Costa mediterránea’, con subida del 1,8%, una evolución levemente más suave que la del mes anterior al descontar la inflación. El resto de grupos también registran una moderación en su impulso en términos reales, sosteniendo el nivel de precios.
“En marzo el crecimiento del precio residencial se ha sostenido en tasas intensas. En términos nominales se registra una leve aceleración de los precios debido al repunte inflacionista registrado en marzo a causa de la guerra en Oriente Medio, mientras que eliminando este efecto, en términos reales el impulso se modera levemente. Esta leve moderación procede de las capitales y grandes ciudades y sus áreas metropolitanas y, puntualmente, del territorio insular”, afirma Cristina Arias, directora del Servicio de Estudios de Tinsa by Accumin.
Arias destaca que “el empleo ha vuelto a mostrar resistencia en marzo tras los síntomas de agotamiento que parecía reflejar en los primeros meses del año”, lo que ha permitido sostener la solvencia de los hogares, aunque advierte que también han entrado en juego otros factores de incertidumbre, como la guerra en Oriente Medio, que ha comenzado en marzo a impactar al nivel general de precios y al coste del dinero.
“Si este impacto se alarga, se podrían producir tensiones contrapuestas en el inmobiliario residencial. Por un lado, la incertidumbre económica, una potencial leve pérdida de poder adquisitivo de los hogares ante la inflación y el incremento del coste hipotecario podrían alimentar cierto enfriamiento en la demanda. Por otro lado, la inversión en un activo como el inmobiliario que supone un buen refugio contra episodios inflacionistas podría aportar dinamismo”, explica Arias.
Variación desde máximos
El precio medio de la vivienda nueva y usada en España está un 3,8% por debajo de los máximos de 2007 en términos nominales (sin descontar el efecto de la inflación). ‘Islas’ es el único grupo que supera esa referencia: con un aumento del 23% sobre sus máximos del boom en términos nominales. Descontando el efecto de la inflación, se mantiene un 14% por debajo de sus máximos.
El resto de grupos analizados en el IMIE está por debajo de los niveles del ‘boom’ tanto en términos reales como nominales. ‘Capitales y grandes ciudades’ y ‘Áreas metropolitanas’ son las que más se acercan en términos nominales (-2,3% y -2,8%, respectivamente), aunque la brecha supera el 30% si se descuenta la inflación.









Añadir comentario