Fotocasa: Los expertos del sector apuestan por un soft landing del mercado inmobiliario

Fotocasa celebró ayer su vigésimo aniversario y para ello reunió a varios expertos del sector, entre los que se encontraba el presidente de Asprima y APCE, Juan Antonio Gómez-Pintado.

Tanto el presidente de la patronal, como los distintos ponentes invitados, coincidieron en señalar que el enfriamiento del sector es consecuencia de una normalización del ciclo económico, con sus subidas y bajadas, un soft landing alejado del fantasma de la crisis y la burbuja inmobiliaria.

“Nos ha costado dos meses demostrar que no hay burbuja”, aseguró el presidente de la patronal española, para establecer a continuación una comparativa de los fundamentales de la economía y el sector frente a la anterior crisis, como coste de petróleo, crecimiento del PIB, tipos de interés, empleo y visados, y concluir que no hay crisis, pero sí preocupación, sobre todo por la seguridad jurídica, el suelo y los cuellos de botella provocados por la aplicación de la Ley Hipotecaria.

Carlos Rentalo, agente inmobiliario estrella en el sector, recordó que en los momentos de endurecimiento del negocio, es fundamental “trabajar para revalorizar el producto, adecuarlo al precio y especializarse en los mercados”.

“Debemos ser capaces de fabricar la oferta que la demanda puede pagar”, explicó Anna Gener, responsable en Barcelona de Savills Aguirre Newman

Donde sí puso énfasis Pindado fue en señalar la tremenda liquidez existente en el sector, provocada por el drenaje del ahorro desde la volatilidad de los mercados financieros, e insistió en aprovechar esa liquidez para generar instrumentos que resuelvan el problema de la oferta de vivienda asequible y para jóvenes, desde la óptica de la colaboración público privada.

Una opinión compartida por Concha Osácar, socia fundadora de Azora.”Para alcanzar la media europea se necesitan 2,5 millones de viviendas, fundamentalmente de precio asequible, lo que supondría una inversión de aproximadamente 300.000 millones de euros en los próximos años, inversión que no es posible cubrir únicamente desde el sector público”, explicó la directiva.

Concha Osácar puso el acento en recordar que la falta de adecuación entre oferta asequible en venta para jóvenes y su trasvase al alquiler y el encarecimiento de los precios de este negocio se ha debido a la falta de visión sobre el cambio de modelo habitacional en España y de modelo económico.

“El Gobierno ha destinado 650 millones de euros en 2019 para toda la política de vivienda de todo el país. Si hay que generar nueva oferta, hace falta capital”, recordó la directiva.

“Debemos ser capaces de fabricar la oferta que la demanda puede pagar”, explicó Anna Gener, responsable en Barcelona de Savills Aguirre Newman, quien también recordó que “hay un mercado de vivienda protegida y social insuficiente. Se ha invertido muy poco y se traslada la presión al mercado libre con medidas que agravan esas tensiones. Que dejen tranquilo el mercado libre”.

Sandra Daza, directora general de Gesvalt, coincidió en señalar que en lo referente a la vivienda asequible, tanto en venta como en alquiler,  “ha habido una dejación absoluta de la administración pública por acción y por omisión”, pero llamó la atención sobre un dato, el mercado laboral, “cuya robustez es fundamental para el acceso a la vivienda”, -precisó-, que depende de la acción del Gobierno, y que debería estar encaminada a favorecer también el acceso de los jóvenes al mercado.

La opinión de Funcas

Este soft landing también lo refleja Funcas, el Servicio de Estudios vinculado en su día a las cajas de ahorro, que pronostica desde su Cuaderno de Información Económica, que puede producirse un “ajuste limitado, provocado en buena medida por la moderación de la demanda”, a tenor de las estadísticas oficiales y lo que se comenta en el sector promotor.

Tanto los precios como el volumen de transacciones inmobiliarias se moderarían en los próximos años según Funcas, sin caer de manera significativa, salvo en aquellos núcleos urbanos donde se había producido una sobrevaloración.

El servicio de estudios recuerda que la burbuja inmobiliaria y el riesgo financiero por la vía del crédito se convirtieron en el principal factor de la crisis económica y ve probable que la pérdida de ritmo del mercado de la vivienda se deba a la desaceleración de la economía y no al pinchazo o estallido de una burbuja.

En el informe se avanza que el precio de la vivienda subirá un 2,5% en 2020 y no experimentará ningún cambio, manteniéndose estable durante 2021.

El presidente de APCE y Asprima también se refirió a los retos de futuro, que ya están aquí, como la descarbonización y la sostenibilidad, dos conceptos que revisó el experto económico del IE, Enrique Dans, quien incidió en convertirse en gestores del cambio.

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