España necesita 3,5 millones de viviendas asequibles para equilibrar el mercado y que la tasa de esfuerzo de las familias no supere el 30% de sus ingresos.
Es una de las principales conclusiones del “Informe de vivienda asequible 2024″ elaborado por Atlas Real Estate Analytics, en el que se señala que “con la creación de un parque de 3,5 millones de viviendas asequibles, bien distribuidas y bien adjudicadas, se reduciría de manera drástica y prácticamente total el problema de la tasa de esfuerzo en España”, una cifra en la que incluyen viviendas en venta y alquiler.
Según Atlas, “actualmente, la tasa de esfuerzo media en España en el alquiler se sitúa en torno al 35% de la renta neta por hogar, habiendo crecido un 25% desde niveles anteriores”. Mientras que en el caso de la compraventa,” la tasa de esfuerzo equivale aproximadamente a seis años de renta neta acumulada necesarios para pagar una vivienda”. Unos valores que se intensifican en las zonas urbanas más pobladas.
Es por ello que el estudio subraya que la necesidad de vivienda asequible se intensifica en las grandes ciudades y áreas metropolitanas.
Madrid es la ciudad donde se necesitan más viviendas asequibles: 864.000 unidades. Por detrás se sitúan Barcelona (716.000), Alicante (306.000) y Valencia (276.000). Aunque en el informe también destaca como “llamativos” los casos de Alicante (similar al de Baleares, con una oferta fundamentalmente enfocada a público internacional) y Granada (debido a la menor renta de las familias en esta provincia.
El informe resalta que el principal obstáculo para el acceso a la vivienda en España es la limitada oferta, resultado de un déficit en la producción de viviendas durante los últimos 15 años, y propone una serie de medidas mejorar la accesibilidad, la principal: “la liberalización del suelo, facilitando la creación de suelo finalista de forma más ágil que en la actualidad. Este enfoque contribuiría no solo a reducir el coste del suelo y, por ende, el precio de las viviendas, sino también a aumentar la oferta habitacional disponible”.
Y es que estos analistas consideran la liberalización del suelo “como una solución clave, ya que la resolución del problema requiere de un aumento masivo en la construcción de viviendas”. Una meta que no puede lograrse únicamente explotando los suelos finalistas públicos, dotacionales o terciarios ya existentes, por lo que creen “esencial la habilitación de nuevo suelo para equilibrar la oferta y la demanda”.
Asimismo, y para abaratar el precio de la vivienda, el informe propone, entre otras medidas, reducir la carga impositiva que conlleva la producción de obra nueva, impulsar la colaboración público-privada, y simplificar licencias y trámites administrativos para acortar plazos, utilizando las nuevas tecnologías.
Mientras que para favorecer la compra, recomienda, principalmente, la reducción del inicial necesario para comprar una vivienda, ese 20-30% que exigen las entidades financieras para la concesión de hipotecas, considerando que “relajar este requisito o cubrirlo con otros instrumentos financieros facilitaría en gran medida el acceso a la vivienda, y también sería positivo para el mercado inmobiliario”.









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