El mercado de oficinas flexibles sigue una trayectoria ascendente. Barcelona se posiciona como uno de los focos más dinámicos de Europa, con 111 centros de oficinas flexibles operativos, una cuota del 3,2% y una destacada tasa de ocupación por parte de operadores, sobre la superficie alquilada total, situada en el 13,2%. Madrid, aunque con un ritmo más conservador, mantiene su relevancia con una cuota del 1,5 %.
Así lo confirma Colliers en su informe Flexpansion: The Architecture of Agility de Colliers. En Europa, el segmento ha alcanzado niveles de récord, con un crecimiento del 4,4% en 2024. Este auge refleja un cambio estructural en la forma en que las empresas abordan sus estrategias inmobiliarias, apostando por soluciones ágiles, personalizadas y de alta calidad.
“El espacio flexible ya no es solo coworking. Es una herramienta estratégica para transformar el lugar de trabajo”, afirma James Walton, director de Flex Advisory en Colliers EMEA. “Barcelona es un claro ejemplo de cómo la flexibilidad se integra en el corazón de las decisiones corporativas”, añade Martín Galbete, director nacional de Oficinas en Colliers Spain.
El informe también destaca que en 2024 se abrieron 283 nuevos centros flexibles en EMEA, la cifra más alta en cinco años, a pesar de los desafíos económicos y los altos costes de construcción.









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