Los principales agentes del sector residencial en las Islas Baleares se dieron cita ayer en Palma de Mallorca en una jornada organizada por Grupo Tecnitasa con el objetivo de analizar los desafíos y oportunidades que definen la evolución actual del mercado inmobiliario balear.
El evento “Islas Baleares: ¿dónde está el techo del mercado residencial?”, organizado en colaboración con Engel & Völkers España, Jardins Tramuntana, Mallorca Site, RPP & Partners, Miele, Terraza Balear part of Gunni & Trentino, TQ Eurocredit, Mallorca Heritage, PH Mallorca y Blau Projects, abordó la situación del mercado balear desde distintos puntos de vista: el problema de acceso a la vivienda y la necesidad de vivienda asequible; el segmento residencial de lujo; y el papel de la financiación como uno de los factores que más condiciona el acceso a la vivienda en el archipiélago.
Durante el encuentro se reafirmó la importancia de la colaboración y la innovación como pilares para garantizar un desarrollo residencial equilibrado y sostenible en las Islas Baleares y los expertos coincidieron en negar que en Baleares exista una burbuja inmobiliaria.
El problema de la vivienda en Baleares sí tiene solución
Sobre el problema del acceso a la vivienda en Baleares hubo consenso en la necesidad de impulsar políticas públicas y colaboración público-privada que favorezcan el acceso a la vivienda.
“Si queremos vivienda asequible, hay que facilitar procedimientos, agilizar licencias y ofrecer seguridad jurídica para que los promotores podamos poner más producto en el mercado”, señaló Óscar Carreras, presidente de PROINBA, quien también destacó la necesidad de un pacto de Estado en materia de vivienda: “Mientras siga utilizándose como arma política, será imposible desplegar soluciones estables y a largo plazo”. Según Carreras, la escasez de suelo disponible es el origen de gran parte del problema: “No podemos hablar de vivienda asequible si no aumentamos la capacidad real de construir dentro del suelo ya previsto por el planeamiento”.
Por su parte, José Miguel Artieda, presidente de API Baleares, ha apuntó que la inseguridad jurídica derivada de ciertos marcos normativos desincentiva a los pequeños propietarios y promotores: “Sin reglas claras, la vivienda asequible no llegará nunca al mercado”. Artieda señaló que la clave no es topar precios, sino aumentar la oferta: “Estamos en un escenario nuevo que exige voluntad política, seguridad jurídica y la implicación de todos para recuperar el acceso a la vivienda”. En opinión de Artieda, la demanda local compite con una demanda internacional muy fuerte: “Si no incrementamos la oferta, los precios seguirán tensionándose y expulsando a los residentes del mercado”.
Climent Olives, presidente de la Asociación de Constructores de Baleares, coincidió en ese aspecto: “Si topamos los alquileres frenaremos la inversión y, con ella, la economía; la solución pasa por reducir cargas, simplificar trámites y abordar el sobrecoste que genera la insularidad”.
En este sentido, Olives puso de manifiesto que entre los costes que suponen el transporte de los materiales y los impuestos asociados, así como la falta de suelo, construir en Baleares cuesta mucho más que en la Península. “La regulación urbanística y medioambiental ha encarecido enormemente los costes, por lo que reclamó “normas más ágiles y realistas para que construir no sea una carrera de obstáculos”.
Fernando Valentín, presidente de ABSI-AIB, recalcó que el problema de la vivienda en Baleares requiere valentía política y un cambio de visión: la vivienda debe tratarse como una infraestructura social, no como un arma ideológica. “Debemos dejar de convertir la vivienda en un campo de batalla ideológico: las discusiones sobre grandes tenedores o pisos turísticos son marginales frente al problema real de fondo”, recalca Valentín, quien afirmó que “sin una visión a largo plazo y decisiones valientes, seguiremos perpetuando un modelo que expulsa al residente”.
No hay burbuja inmobiliaria
Los expertos coinciden en que en Baleares no hay burbuja inmobiliaria. Lo que existe, en opinión de Fernando Valentín, “es un mercado hiperatractivo, global y con una oferta muy rígida y mientras la demanda supere con creces a la oferta, los precios no bajarán”
Según Artieda, “por primera vez tenemos datos claros que demuestran que el problema no es la especulación: es la falta de oferta y la imposibilidad de muchos jóvenes de acceder a una primera vivienda sin ayuda familiar”.
Financiación
La jornada también abordó el papel de la financiación como uno de los factores que más condiciona el acceso a la vivienda en Baleares. En el evento los representante de CaixaBank, Banca March, Banco Santander, Banco Sabadell, TQ Eurocredit también negaron que existan indicios de burbuja. Apuntaron que lo que hay es un mercado residencial expansivo en un territorio pequeño y con falta de suelo disponible, que registra una demanda internacional al alza y de alto poder adquisitivo que tensiona aún más los precios a lo que se añade la inflación de costes y suelo .
En general, los expertos coincidió en la necesidad de adaptar los productos financieros a los nuevos perfiles de comprador, impulsar soluciones flexibles y fortalecer la colaboración entre entidades y promotores para mejorar el acceso a la vivienda en el archipiélago.
Segmento de lujo
Otro tema relevante que se trató el foro es el segmento de lujo del mercado residencial balear que tiene un creciente peso en la economía del archipiélago, así como un importante impacto social.
Luis Díaz, responsable del Área de Lujo en Grupo Tecnitasa, destaca que este segmento en Baleares ya no se define por el precio sino que se define “por querer estar en Baleares, por su estilo de vida incomparable”. “El comprador sigue siendo mayoritariamente alemán, británico y nórdico, pero estamos viendo la entrada creciente de estadounidenses y perfiles procedentes de Oriente Medio”. Subrayando la representante de Tecnitasa que “cada vez más compradores buscan vivir todo el año en la isla, no solo veranear; la elección es emocional, no solo patrimonial”.
Desde la perspectiva financiera, Howard Steel, asesor hipotecario senior en Mortgage Direct, destacó que “los bancos ven Baleares como un mercado seguro, pero necesitan también una sociedad estable para seguir invirtiendo”, y apunta que “el crecimiento debe gestionarse bien para no tensionar el entorno ni la vida de quienes viven y trabajan en la isla”.
Por su parte, Gloria Rodríguez, socia gerente de Mallorcasite.com, subrayó que “Mallorca atrae grandes fortunas porque ofrece privacidad; esa convivencia funciona porque el tejido social local lo permite”, destacando que la demanda de casas completas —interiorismo, paisajismo, arte— ha generado un ecosistema de artesanos y profesionales mallorquines. “La isla debe gestionar su atractivo sin perder identidad: el paisaje, la ciudad y la cultura son su mayor capital”.
Además, Ignacio Rodríguez, socio de RPP & Partner, puso el foco en que “la transparencia es imprescindible para que el crecimiento no genere conflictos entre inversores y residente”, señalando que el comprador debe entender qué compra y cómo afecta al entorno: “es una cuestión de justicia y de equilibrio social”.










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