CBRE: Los inmuebles alternativos y el alquiler residencial se hacen indispensables en las carteras inmobiliarias

Los inmuebles llamados alternativos -todos aquellos que tienen un componente de gestión como residencias de estudiantes y de mayores, hospitales, coworking, incluso hoteles- y el amplio campo de la vivienda residencial en alquiler, tanto en promoción para venta como explotación, han venido para quedarse, y formar parte de las carteras inmobiliarias.

“Estos activos son cada vez menos alternativos; son acíclicos, porque se basan en las necesidades del usuario y han contribuido a la expansión del mercado inmobiliario mundial”, precisó Adolfo Ramírez Escudero, presidente de la consultora CBRE, durante la presentación de su tradicional informe anual de Tendencias.

“En concreto, los activos alternativos ‘living’, como residencias de estudiantes y de la tercera edad seguirán en el foco de los grandes inversores institucionales y fondos, al tratarse de segmentos defensivos, con sólidos fundamentales, y con un amplio recorrido en España”, indicó la directora de Investigación de CBRE, Lola Martínez Brioso, que adelantó también más fusiones y adquisiciones de operadores que buscan incrementar su cuota de mercado en estos sectores, todavía “atomizados y poco maduros”.

CBRE estima en algo más de 1.300 millones la inversión realizada en enero, centrada en proyectos ‘built to rent’ y las ventas de activos de intu

La consultora estima que las perspectivas de prolongación de la fase expansiva de la economía española, con unas tasas de crecimiento superiores a la de la eurozona, y la normalización del escenario de bajos tipos de interés, alargarán la alta actividad del sector inmobiliario en el país en 2020. De hecho, la consultora ha cifrado en algo más de 1.300 millones la inversión realizada sólo en el mes de enero, centrada en operaciones relacionadas con la promoción destinada al alquiler (build to rent), y el retail (las ventas de activos propiedad de intu), a pesar de que ha sido el segmento de negocio menos favorecido.

“El sentimiento positivo del mercado hacia el inmobiliario español se mantendrá en 2020, reafirmando la fortaleza del sector que hemos visto en los últimos ejercicios. Las proyecciones de que el crecimiento económico español mantendrá una evolución razonablemente positiva, aunque en una senda de gradual desaceleración, y seguirá situándose por encima de la tendencia de la eurozona, sustentan este atractivo”, explica el presidente de CBRE.

Por su parte, el entorno de bajos tipos de interés, en un momento de elevada liquidez en el mercado, favorece la inversión en inmobiliario ya que el capital busca compensar la baja rentabilidad de las inversiones financieras de bajo riesgo, es decir, los bonos soberanos.

Oficinas en el radar

Ante este escenario, el mercado de oficinas, que en 2019 acaparó un tercio de la inversión total en inmobiliario (3.719 millones de euros), se mantendrá “muy dinámico” y seguirá entre los favoritos, dado el recorrido de rentas que aún presenta.

Los niveles de disponibilidad de superficie de oficina se encuentran en su punto más bajo de los últimos diez años y se espera que sigan descendiendo en 2020, aunque a un ritmo menor, gracias a la salida de producto nuevo. En concreto, en Madrid se completarán 303.000 metros cuadrados este año y en Barcelona se añadirán otros 92.000, de los cuales la mitad ya están prealquilados.

Otro de los sectores que previsiblemente destacará en 2020 por la tendencia de crecimiento sostenido en la inversión es el de los activos multifamily, que incluye el residencial en alquiler, pero también residencias de estudiantes o de la tercera edad, que en 2019 se posicionaron como uno de los de mayor atractivo por la evolución demográfica, las nuevas necesidades de la sociedad y las rentabilidades atractivas que ofrecen respecto a productos tradicionales.

El año pasado, el volumen de inversión en residencias de estudiantes en España se situó en 500 millones de euros y este ejercicio serán más frecuentes las transacciones de carteras, provocando la entrada de inversores atraídos por el flujo de ingresos estables de este tipo de activos. En el ámbito de las residencias de la tercera edad, durante los próximos tres años se estima que se desarrollarán alrededor de 30.000 y 40.000 nuevas camas.

Alquiler

Respecto al residencial en alquiler, que en 2019 registró una inversión directa de 1.600 millones de euros, se prevé que la inversión en este segmento continúe en los próximos años en niveles altos. Ante la creciente demanda de hogares que viven en régimen de alquiler (el 23,9% en 2019 desde el 19,4% en 2007) y falta de producto, aumentará la producción de edificios de nueva construcción destinada al 100% al alquiler, lo que, según las previsiones de CBRE, llevará al desarrollo de cerca de 4.000 viviendas nuevas.

“Los inversores se sienten atraídos a este segmento por los mayores retornos y por presentar un menor riesgo al ser un bien de primera necesidad, algo especialmente atractivo en la fase madura del ciclo inmobiliario actual”, explica Ramírez-Escudero, que señala la necesidad impulsar la colaboración público-privada para fomentar el acceso a la vivienda, tanto en compra, como en alquiler.

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