Las familias Matutes Mestre y Espallargas se alían con Siemens para crear una ‘smartcity’ sostenible en Brasil

Se trata del innovador desarrollo Aguaduna, un proyecto de smartcity concebido en España y emplazado en el municipio de Entre Ríos, en el litoral norte del estado de Bahía (Brasil), que ya está en marcha y tiene previsto comenzar su desarrollo en el segundo trimestre de 2021.

Aguaduna es el primer proyecto del mundo de una nueva generación de ciudades, cuyo desarrollo está vinculado a la gestión de sus impactos sociales, ambientales y económicos. Reunirá en un suelo de unas 1.000 hetáreas un complejo de viviendas de primera residencia, un polo de generación de innovación, espacios de educación y formación profesional e instalaciones turísticas, además de ser un entorno con emisiones restringidas y, por tanto, “un destino ecológico, económico y socialmente sostenible”, apuntan sus impulsores.

Los promotores de Aguaduna prevén invertir 270 millones de euros en el desarrollo en su primera fase

La iniciativa es propiedad de la empresa de capital español Naurigas Emprendimientos, participada por las familias Matutes Mestre y Espallargas, y conceptualizado y desarrollado por Seed Global Advisoring (SGA), empresa española especializada en desarrollo de proyectos.

El proyecto Aguaduna también cuenta con Siemens como socio estratégico de referencia, que implantará soluciones tecnológicas que harán de Aguaduna todo un referente en el uso de datos a gran escala, además de otras empresas innovadoras. “Estas inversiones estarán dirigidas hacia el progreso de la región y la generación de conocimiento para toda la comunidad”, apuntan los promotores del proyecto.

Nuevos socios

Además de Siemens, desde Aguaduna están ya en conversaciones con otras empresas pues su modelo de negocio implica la construcción de una base sólida a través de asociaciones estratégicas. Todas las empresas interesadas en establecerse en Aguaduna tienen que asumir el compromiso de convertirse en ‘activadores’, es decir, estar dispuestas a generar empleos, producir formación y atraer profesionales para el proyecto, además de contribuir a mejorar el entorno natural y la biodiversidad de la región.

En este sentido, los promotores están trabajando con distintas certificaciones internacionales para garantizar la neutralidad de emisiones y un estilo de vida saludable. El proyecto se capitalizará a través de los acuerdos de licencias y de la emisión de Bonos Verdes.

En cuanto a la inversión llevada a cabo, se han invertido más de 20 millones de euros hasta el momento y se prevé una inversión de 250 millones adicionales en la primera fase, que se prolongará durante los tres próximos años. La inversión total del proyecto se estima en más de 2.000 millones de euros, así como un PIB de 1,2 billones de euros anuales y una expectativa de empleo de más de 30.000 personas en 15 años.

Tecnología al servicio del bienestar social y medioambiental

Para mejorar la calidad de vida en las ciudades y preservar el equilibrio con la naturaleza y la cultura local, el proyecto Aguaduna utiliza la innovación, la tecnología y la conectividad en beneficio de la población y sus alrededores. Aproximadamente 380.000 personas, incluyendo los habitantes de Entre Ríos y sus alrededores, se verán beneficiadas con el proyecto.

Se estima que, en 15 años, Acuaduna acogerá a 36.000 residentes y generará más de 30.000 puestos de trabajo para trabajadores no residentes

Aguaduna abarcará un área total aproximada de 1.000 hectáreas. Se estima que, en un período de 15 años, acogerá a 36.000 residentes, lo que tomando en consideración la población actual de Entre Ríos supone un crecimiento sostenido del 10% anual. Además, habrá una generación estimada de más de 30.000 puestos de trabajo para trabajadores no residentes en las áreas de servicios y comerciales, científicos y profesionales de la tecnología, la salud, la educación y la agroindustria, así como una capacidad diaria para recibir 5.500 turistas.

Por otro lado, sólo el 14% del terreno estará cubierto por carreteras y edificios, por lo que el restante 86% serán superficies permeables, siendo el 37% áreas protegidas (Mata Atlántica, lagunas naturales y dunas) y el 49% áreas verdes, parques y espacios verdes urbanizados.

Aguaduna será por tanto mucho más que una smart city. Su desarrollo reunirá en un mismo complejo primera residencia, polo de generación de innovación, espacios de educación y formación profesional e instalaciones turísticas, siempre en completa armonía con la naturaleza tropical de la región.

Debido a las inversiones en la esfera social de la región, el proyecto atrajo el apoyo del gobierno local, a través de un protocolo de intenciones firmado con el gobierno del Estado de Bahía el 10 de diciembre de 2019.

“Las ciudades son organismos vivos y para que éstas sean sanas, dinámicas y perdurables deben ser concebidas y gestionadas como un ecosistema en equilibrio. Para que nuestra generación y las venideras ganen en calidad de vida es necesario que replanteemos la simbiosis Sociedad-Naturaleza y que hagamos uso de la tecnología y del conocimiento como medio para la consecución de ciudades más habitables, más resilientes y más sostenibles. Aguaduna es un modelo de ciudad innovador, que pone en valor a las personas, la sociedad y la naturaleza”, dice el empresario español Tarek Al Masri, socio de la firma Seed Global Advisoring (SGA) y responsable del desarrollo del proyecto.

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