Global Asset Capital, firma internacional de private equity, ha cerrado la venta del inmueble histórico situado en la calle San Lorenzo 20, en el centro de Madrid, a un grupo inversor privado internacional, según ha informado hoy Tomasa Real Estate que ha asesorado a ambas partes en una operación “off market.
El edificio cuenta con una superficie aproximada de 2.700 metros cuadrados y 67 habitaciones. Actualmente es una residencia de estudiantes y está gestionado por Joivy.
La historia de San Lorenzo 20 se remonta a la segunda mitad del siglo XIX, cuando fue construido como residencia particular del marqués de Villamagna, que vivió allí durante varios años.
Desde entonces, el inmueble ha experimentado distintos cambios de uso ligados a la evolución de Madrid. Tras su etapa como residencia aristocrática, estuvo vinculado a instituciones religiosas y educativas y funcionó como residencia religiosa y universitaria. Durante la Guerra Civil, fue utilizado como la denominada Prisión de San Lorenzo.
El inmueble conserva numerosos elementos arquitectónicos de su construcción original, entre ellos la antigua escalera, vidrieras, techos decorados, paneles, pavimentos y frescos del siglo XIX, que han permitido preservar su identidad pese a las sucesivas transformaciones.
Entre 2014 y 2015, el edificio fue objeto de una importante rehabilitación para adaptarlo a su uso como residencia de estudiantes, preservando buena parte de sus elementos históricos.
La compraventa marca una nueva etapa para un inmueble que, más de 150 años después de su construcción, conserva buena parte de los elementos arquitectónicos que forman parte de su historia.
«En el centro de Madrid existe una oferta muy limitada de edificios completos con estas características. San Lorenzo 20 reúne una ubicación consolidada y el atractivo de un inmueble histórico. Además, la modificación del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid de 1997, conocida como Plan RESIDE y aprobada definitivamente en agosto de 2025, abre nuevas posibilidades que han sido relevantes en la valoración de la operación y en el interés del comprador», señala Cristina Calero, fundadora de Tomasa Real Estate.











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