“Cada vez escuchamos más hablar sobre industrialización pero ¿qué es lo que hace Homm exactamente?”

Entrevista a Roberto Beitia, director de Marketing y Comecial de Homm.-

Homm es una empresa especializada en la industrialización de promociones residenciales llave en mano. Y como afirma en esta entrevista Roberto Beitia, director de Marketing y Comercial de la firma, desde su fábrica ubicada en la localidad toledana de Seseña produce edificación modular de hormigón para clientes promotores que buscan entregar un producto de calidad, eliminando las incertidumbres del proceso gracias a ofrecer precio y plazo cerrados desde el inicio.

Desde el inicio nos decantamos por el sistema modular o 3D porque nos permite alcanzar el máximo nivel de acabado en fábrica (actualmente llegamos a un nivel de integración del 90% con respecto a la totalidad de la edificación), de tal forma que conseguimos tener el proceso totalmente parametrizado conforme a los estándares industriales”, sostiene el director de Marketing y Comercial de Homm. “Diseñamos, producimos, montamos y entregamos, llave en mano, todos nuestros productos. Buscamos ser el aliado industrial de los promotores”, añade Roberto Beitia.

¿Qué tipologías son capaces de abordar con el sistema modular de Homm?
Estamos constantemente estudiando tipologías susceptibles de ser industrializables mediante nuestro 3D pero, sobre todo, nos centramos en proyectos residenciales de viviendas unifamiliares para promotores.

Hasta ahora lo que más hemos hecho son promociones de adosados de unas 20-30 viviendas. Ahora mismo, nuestro lote mínimo ronda las 10 viviendas para la zona centro. Un mínimo de 10, porque es la única forma de poner en valor la industrialización, la productividad industrial es el resultado de dos factores: el porcentaje de integración en fábrica y la repetitividad y volumen.

¿Cómo puede la construcción industrializada mejorar algunos de los problemas que el sector lleva arrastrando años?
La situación actual está llena de incertidumbre ya que la viabilidad económica de las promociones sufre mucho con la variabilidad de los presupuestos en ciclos tan largos.

La industrialización busca cambiarlo aportando certidumbre y reduciendo las opacidades de un sector muy fragmentado. Buscamos pasar a ser un sector más colaborativo, en el que todos los agentes se tienen en cuenta desde el inicio y en el que las colaboraciones entre todos se enmarcan en el largo plazo, bajo unos criterios definidos previamente y que se cumplen.

Roberto Beitia: «La industrialización va a ser un requerimiento, más que una intención en la promoción»

Creemos que la industrialización va a ser un requerimiento, más que una intención en la promoción. Ya estamos viendo cómo desde hace un tiempo se está implantando la industrialización en todas sus variantes, tanto 2D como 3D, y creemos que así debería seguir porque, en cualquiera de las tipologías, es capaz de acotar más o menos esos parámetros y dar seguridad al promotor. Y en especial en el caso del 3D, porque permite alcanzar el máximo nivel de acabado en fábrica (recuerden que llegamos a un nivel de integración del 90% con respecto a la totalidad de la edificación), de tal forma que conseguimos tener el proceso totalmente parametrizado conforme a los estándares industriales. Antes de comenzar el proyecto, el promotor ya sabe lo que le va a costar, cuándo va a tener las llaves y qué calidad esperar.

¿Qué ventajas tiene para los promotores apostar por la construcción modular industrializada?
Un total control de plazos, calidad y precio final, lo que supone grandes ventajas para el promotor ya que elimina las incógnitas más importantes que existen en los proyectos de promoción inmobiliaria.

Por ejemplo, ahora mismo, estamos entregando nuestras viviendas en 7 meses desde que lanzamos el proyecto en fábrica. Más que por la velocidad, por el cumplimiento de un plazo que se fija desde el inicio con el promotor y que permite tener esa seguridad y poder planificarse.

Además, el cliente final también se beneficia de ello al comprar una vivienda industrializada, porque le aporta seguridad en su inversión. Sabe que lo que ha comprado se va a ejecutar y a entregar con las máximas garantías de calidad, confort y durabilidad, y eso pone en valor su activo y ratifica que es una buena inversión, ayudando a su vez al promotor a tener éxito en la comercialización de las promociones.

¿Y para el empleo?
Estamos viendo que, a medida que crece la demanda -y además con unas tasas de absorción muy altas-, disminuye la disponibilidad de mano de obra cualificada, y los contratistas se ven obligados a hacer más con menos.

La industrialización permite traer la obra a la fábrica y por ello generar empleo estable, en un mismo entorno de trabajo, seguro y con condiciones de calidad. Además, genera especialistas en la línea de montaje debido a la repetitividad de los trabajos y a la mejora continua que eso supone.

¿Es industrialización sinónimo de sostenibilidad?
La construcción industrializada de por sí es más sostenible porque, al fabricarse en su gran mayoría en fábrica, es capaz de reducir considerablemente los consumos, desplazamientos y generar menos residuos, permitiendo una reducción del 60% de las emisiones generadas durante el proceso de construcción.

De cualquier forma, el 60% de la huella de carbono de un edificio se genera en el uso del mismo durante su vida útil. Es por eso que, para ser realmente sostenible, debemos tenerlo en cuenta en la definición técnica del proyecto. Por ello, todos los proyectos en Homm se diseñan con el objetivo de obtener certificación energética A (e incluso cumplen con las características necesarias para poder obtener el sello BREEAM, un certificado de construcción sostenible avalado mundialmente. Eso, sumado a la calidad de ejecución y, en consecuencia, a la gran reducción de mantenimiento y aumento de la durabilidad de la vivienda, permite reducir las emisiones en más de un 30% en el uso del inmueble.

¿Cuáles son las oportunidades que puede generar? ¿Y los retos?
Ahora mismo la construcción industrializada representa solo un 1%. La gran oportunidad es llegar a industrializar la mayor parte posible de un sector que supone el 7% del PIB en España. Generar una industria robusta y con capacidad de ofrecer edificación de calidad, eficiente y duradera en unos plazos más competitivos.

Y en cuanto a retos, existen varios. Por un lado, el urbanismo y sus ordenanzas, que se enmarcan por localidades y no a nivel nacional, cosa que no ocurre en otros países y que impide que se puedan desarrollar soluciones que sirvan en todo el territorio.

Por otro lado, la inexistencia de un Código Técnico de la Edificación (CTE) que contemple soluciones industrializadas en su normativa. Otro gran reto es la Ley Hipotecaria, que no contempla los elementos industrializados hasta que se monta en parcela. Estamos viendo cómo se están dando pasos para solucionarlo, pero es necesario que se aborde de una forma general para impulsar más rápidamente al sector.

¿Qué necesita el sector para mejorar esas cifras y superar ese 1%?
Necesita que el sector acompañe a los industrializadores, que el promotor no solo le pida al industrializador, sino que confíe en el modelo y aporte continuidad a la demanda. Es necesario que las fábricas puedan aumentar y crecer en capacidades con seguridad, y que se puedan implantar nuevas iniciativas por todo el territorio nacional.

Además necesita de la colaboración público-privada. El apoyo de la Administración es muy importante para impulsar el desarrollo del sector y fomentar que los promotores desarrollen nuevos proyectos industrializados.

Es la Administración la mayor interesada en ello, por la gran presión social que provoca el problema de la vivienda y por la necesidad que tiene de poder disponer de vivienda en plazos cortos. Por eso debe coger este tema en primera persona cuanto antes.

¿Cuál es la gran diferencia que aporta la industrialización?
Industrializar es pasar de pensar en proyectos singulares, a pensar en proyectos configurables basados en productos.

En nuestro caso, nos hemos especializado en la industrialización de promociones residenciales de baja densidad. Diseñamos, producimos, montamos y entregamos llave en mano todos nuestros productos. De esa forma, somos capaces de actuar de extremo a extremo, y de ofrecer un producto testado que va incorporando todas las mejoras que se van detectando en el proceso de manera continua para que el promotor obtenga la mayor seguridad en su inversión.

Además, implica tener en plantilla a un gran equipo técnico y a una mano de obra propia en los que revierta ese conocimiento y esa mejora continua.

Más información en la revista inmobiliaria.

Julio Irazabal

Editor de la revista El Inmobiliario mes a mes.

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