El sector anticipa un 2026 de estabilidad y crecimiento
2025 nos deja, y lo hace como un ejercicio muy dinámico en todos los segmentos del mercado inmobiliario (retail, logística, oficinas, hoteles, activos alternativos…) y con una intensa actividad inversora, tan elevada que –según las estimaciones de ACI, asociación que agrupa a las principales consultoras inmobiliarias– puede encumbrar a 2025 como el tercer año con mayor volumen de inversión de la historia, solo por detrás de 2019 y 2022.
En el ámbito residencial, en estos 12 meses la fuerte demanda de vivienda ha mantenido muy activo el negocio promotor, lo que no ha logrado cerrar la brecha abierta por la endémica falta de oferta que existe en nuestro país. Por ello, 2025 ha registrado un fuerte encarecimiento de las casas, con incrementos de doble dígito en prácticamente todo el territorio nacional.
En cuanto a las previsiones para 2026, los expertos anticipan que será también un buen ejercicio para el real estate, gracias a los buenos datos macro del país (crecimiento del PIB, creación de empleo…), siempre y cuando se mantenga la estabilidad de este contexto macroeconómico global, la inflación siga controlada y no haya factores externos imprevistos.
Un crecimiento continuado que también se espera para el negocio residencial. Y aunque no se descarta que 2026 traiga un crecimiento más moderado en precios y compraventas, la falta de oferta disponible continuará siendo uno de los principales condicionantes del mercado.
El Inmobiliario mes a mes publica su tradicional radiografía anual en la que destacados profesionales del sector examinan lo acontecido en el año y exponen las perspectivas con las que el mercado afronta el próximo ejercicio, respondiendo a las siguientes cuestiones: ¿qué valoración y balance hace su empresa o asociación del año 2025? ¿Y qué previsiones manejan para 2026?


