Andimac insta al Gobierno a aclarar las fechas de desescalada para la reforma y la rehabilitación

La Asociación Nacional de Distribuidores de Cerámica y Materiales de Construcción, Andimac, insta al Gobierno a aclarar las fechas de desescalada para el sector de la reforma y la rehabilitación, después de que el BOE extraordinario haya recogido una orden ministerial que levanta parte del veto impuesto a las obras que no sean de urgencia en edificios de vecinos, de manera que desde hoy se permiten en viviendas o locales vacíos siempre que se restrinjan al máximo las posibilidades de contacto.

Andimac valora así la orden SND/385/2020, de 2 de mayo (publicada y con entrada en vigor el 3 de mayo), por la que se levanta la suspensión de las obras que se realicen en locales, viviendas u otras zonas delimitadas del edificio no habitadas, o a las que no tengan acceso los residentes mientras duren las obras, siempre que se cumplan determinadas condiciones.

La nueva lo orden ministerial aprobada por el Ministerio de Sanidad y publicada este domingo en el Boletín Oficial del Estado (BOE) que pone parcialmente fin a la prohibición a las obras en inmuebles habitados que se decretó el pasado 12 de abril cuando se reactivó la actividad no esencial que había sido paralizada el día 30 de marzo, siempre y cuando se limite la circulación de trabajadores y materiales por zonas comunes no sectorizadas, y se adopten todas las medidas oportunas para evitar, durante el desarrollo de la jornada, el contacto con los vecinos del inmueble.

También establece que el acceso y salida de esos locales, viviendas o zonas se produzca al inicio y a la finalización de la jornada laboral y que os trabajadores adopten las medidas de prevención e higiene frente al COVID-19 indicadas por las autoridades sanitarias.

Además, se permite el acceso a zonas no sectorizadas del edificio, para realizar las operaciones puntuales de conexión con las redes de servicios del edificio que sean necesarias para acometer las obras.

En la buena dirección

En un comunicado, la patronal reconoce que se trata de un primer paso en la buena dirección, “aunque muy restrictivo, tras la confusión que generó, tanto a nivel de empresas constructoras y rehabilitadoras como tiendas de materiales, el plan para la transición hacia una nueva normalidad anunciado la semana pasada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el que no había ninguna mención a las obras de reforma y rehabilitación, prohibidas en una orden anterior”.

Andimac estima que esta apertura puede representar en torno al 30% del potencial del mercado que había antes del confinamiento. Sin embargo, pide más transparencia sobre la progresión en las fases de desescalada para que las empresas de reforma y rehabilitación puedan llevar a cabo una adecuada política de gestión de ERTE, una correcta planificación en torno a sus necesidades operativas y de liquidez, una óptima política comercial”.

Recordando que una mayor información contribuiría a que estas compañías, “que representan más del 40% de la construcción y dan empleo a unas 500.000 personas, puedan elaborar sus planes de negocio para sobrevivir en un momento tan crítico como el actual”.

Levantada la suspensión de obras en locales, viviendas y edificios de vecinos que cumplan determinadas condiciones

La patronal reitera la importancia de este tipo de obras para la reconstrucción económica de España y recuerda que el bloqueo de estas actividades podría llegar a eliminar de forma directa (construcción) e indirecta (toda la cadena de suministro e industrial) más de 5 puntos del PIB.

Finalmente, Andimac considera que la orden de Comercio para la fase 0 de la desescalada no se ajusta a las necesidades de sectores comerciales clave, como las tiendas de cerámica, baños y cocinas, ya que por sus necesidades expositivas estas tiendas son significativamente más grandes.

Remarca que para el sector de la reforma y la rehabilitación los 400 metros deberían incrementarse hasta los 1.000, siempre que se cumplan el resto de los criterios y que, sobre todo, no haya más de un cliente por vendedor. “De esta forma, en una tienda media, de 800 metros cuadrados, puede haber uno o dos vendedores, lo que implicaría uno o dos clientes, a razón de unos 200 metros cuadrados por persona”, explica la asociación.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.