La construcción crece en el segundo trimestre, pero la subida de costes lastra la rentabilidad

La actividad de la construcción en España volvió a crecer entre abril y junio, aunque continúa por detrás de las cifras europeas globales. De cara al futuro, la escasez de mano de obra y materias primas disparará los costes dificultando la rentabilidad del sector, según el informe de los profesionales inmobiliarios de RICS (Royal Institution of Chartered Surveyors) y el Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE)

Los mejores datos de producción se dieron entre abril y junio en el sector residencial privado, precisa el informe, que refleja el primer aumento en la actividad desde antes de la pandemia, con un incremento del Índice de Actividad de la Construcción en España de +17 en el segundo trimestre, desde el -11 marcado en el primer trimestre del año. Y este incremento de la actividad es aún más patente si se compara en con el ejercicio anterior. A estas alturas de 2020 el índice de la construcción español reflejaba un -37. 

Simon Rubinsohn, economista jefe de RICS, afirma que “un mercado de la vivienda fuerte”, como el actual, “juega un papel clave” en el repunte de la actividad constructora. Y adelanta que “las perspectivas sobre los tipos de interés indican que el mercado de la vivienda seguirá siendo clave en la recuperación económica del país”.

Más lento es el ritmo de recuperación del mercado no residencial. En el segundo trimestre del año se ha registrado un índice de actividad de +23% comparado con el -19% del trimestre anterior. 

Para el sector de la obra civil y las infraestructuras, los resultados son consistentes, aunque con un aumento más modesto (un saldo neto de + 11%). Sin embargo, las perspectivas son mucho mejores para los sectores digital y energético (+41% y +44%, respectivamente).

Solidez en los tres sectores

De cara a los próximos meses, las previsiones de cartera de obras sugieren que la recuperación en curso continuará ganando terreno durante la segunda mitad de este año y hasta 2022. Según los expertos de RICS y el CGATE, “el impulso en los tres sectores es sólido, con expectativas de que el residencial privado continúe liderando, con un saldo neto de +46% seguido de los privados no residenciales (saldo neto +28%) e infraestructuras (+19%)”.

Las previsiones que manejan sugieren que las infraestructuras desempeñarán “un papel cada vez más importante” en la mayoría de los países europeos, a medida que los programas gubernamentales para reconstruir la economía tras la pandemia comiencen a implementarse de manera eficaz.

Los principales desafíos son, en opinión de Alfredo Sanz, presidente del CGATE, “aumentar la actividad pese a obstáculos como la escasez de materiales y mano de obra capacitada, que anticipan nuevos aumentos de costes”. En este contexto, es probable que la esperada recuperación de la rentabilidad se dilate algo más en el tiempo.

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