Los inversores siguen apostando por el inmobiliario español

Por Antonio Simontalero, Country Manager Iberia de CBRE Global Investors.-

A punto de concluir el año 2019 llega el momento de hacer balance sobre lo que este año ha significado para el sector de la inversión inmobiliaria en España. A principios de año, la mayoría de previsiones apuntaban hacia un año de transición debido al sentimiento de ralentización compartido entre los principales actores del mercado.

Sin embargo, las cifras a septiembre de 2019 nos muestran que los inversores siguen apostando por el mercado inmobiliario español: más de 8.000 millones de euros fueron invertidos en los primeros 9 meses del año, una cifra muy similar a la alcanzada en el mismo periodo de 2018, excluyendo las operaciones corporativas.

Las perspectivas de cara a final de año 2019 son de alcanzar un volumen aproximado de 12.000 millones. En cuanto a sectores, el de oficinas lidera la inversión con claridad, seguido de residencial y logístico.

Al afrontar 2020, es todavía una incertidumbre si el mercado será capaz de mantener los volúmenes de inversión registrados en años pasados, especialmente cuando la percepción de fin de ciclo se acentúa y los inversores aumentan sus cautelas

A la hora de afrontar el 2020 es todavía una incertidumbre si el mercado será capaz de mantener los volúmenes de inversión registrados en años pasados, especialmente cuando la percepción de fin de ciclo se acentúa y los inversores aumentamos nuestras cautelas a la hora de analizar nuevas oportunidades. Sin embargo, hay una serie de factores que invitan a mantener el optimismo.

En primer lugar, hay que mencionar la situación de España en el contexto macro económico europeo. Aunque la evolución de la mayoría de los indicadores económicos es peor que en los años anteriores, España continúa creciendo en términos de PIB por encima de la media de la Eurozona (2.0% vs. 1.2% esperado para 2019).

Y lo que todavía es más importante: las expectativas de crecimiento siguen siendo mejores para el periodo 2020-2024.

Otro factor muy importante, que no afecta únicamente a España, es el estado de los tipos de interés. Con unos tipos al cero o incluso en negativo, la inversión en inmobiliario gana atractivo frente a otro tipo de activos.

A pesar de que existe incertidumbre acerca de la política monetaria europea, el consenso generalizado es que los tipos se mantendrán bajos durante el 2020, lo que favorecerá a mantener el atractivo del mercado inmobiliario y a mantener los volúmenes de inversión en nuestro sector. Adicionalmente, este entorno de tipos bajos ha hecho que inversiones con retornos que en el pasado no eran aceptables para muchos inversores sean ahora objeto de análisis.

Además de estos factores que contribuyen al optimismo, cabe mencionar también los riesgos a los que nos enfrentamos. El enfriamiento de la economía global es quizá el más relevante de ellos, pero también debemos mencionar el riesgo de inestabilidad política y regulación. Este riesgo no es sólo una percepción de los inversores españoles si no que es mencionado como uno de los principales riesgos del sector por más del 80% de los inversores en Europa.

Nuevas fórmulas de inversión

Enlazando con el tema de los sectores más favorecidos, la compresión de yields vivida durante los últimos años y el consiguiente aumento de los precios ha motivado que los inversores exploren nuevos sectores y fórmulas de inversión. Como resultado, la inversión en sectores históricamente considerados como “alternativos” seguirá consolidándose durante 2020. Eso implica que sectores como el residencial o las residencias de estudiantes continuarán presentes en las agendas y ganando peso en las carteras institucionales.

Por el lado de los sectores más tradicionales, oficinas y logística, especialmente éste último, continuarán siendo inversiones demandadas. En cuanto al sector retail, el menos favorecido por el capital institucional en estos momentos, continuará su proceso de adaptación a las nuevas necesidades de los consumidores y, en ese proceso, aparecerán nuevas oportunidades para inversores especialistas en este sector.

En cualquier caso, los inversores, sobre todo aquellos que invierten en productos core, tienen claro que la rentabilidad de los nuevos proyectos ya no podrá venir vía yields, y que será clave centrarse en la gestión de las rentas y los flujos de caja. Esto, que es de por sí una prioridad para cualquier gestor o inversor inmobiliario, lo es en este momento todavía más. Para tener éxito en esta tarea será clave contar con los mejores equipos, capaces de entender las particularidades de cada sector para extraer el máximo rendimiento de cada inmueble.

Finalmente, no quiero dejar de mencionar como una tendencia muy importante la involucración del sector en temas relacionados con ESG y Sostenibilidad. Lo que hace unos años era una preocupación de unos pocos se ha convertido en la actualidad en un punto crítico a la hora de analizar nuevas inversiones para todos los actores del mercado: promotores, bancos, inversores, ocupantes, etc. Definitivamente una buena noticia para el sector que terminará de consolidarse, si no lo ha hecho ya, durante el 2020.

 

Más información en la revista inmobiliaria.

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