Javier Anaya: “La vocación de Krata es consolidarse como referente por su calidad y excelente experiencia de usuario”

Entrevista a Javier Anaya, nuevo CEO de Krata.-

 

Javier Anaya coge el timón de Krata con el objetivo de afianzar a la empresa entre las ‘top’ del sector de la tasación, consolidando los pilares de solvencia y fiabilidad que han regido la actividad de la compañía desde sus orígenes hace 35 años. Con este fin, el nuevo CEO se ha embarcado en un proceso de cambios estructurales para la monitorización de los procesos productivos, garantizando el cumplimiento de los acuerdos de nivel de servicio comprometidos con sus clientes.

Javier Anaya nos recibe en la oficina casi vacía que en Madrid acoge la sede central de Krata. “Estamos todos teletrabajando. Fuimos la primera empresa del sector que puso en marcha un plan Covid que empezamos a elaborar desde febrero en función de lo que pudiera ocurrir por lo que estaba pasando en Italia. De tal forma que el 9 de marzo, cuando la presidenta Isabel Díaz Ayuso dice que los colegios de la Comunidad de Madrid se cierran, el 10 de marzo ya presentamos al Consejo de Administración el plan de teletrabajo de la plantilla, con lo que el 11 de marzo se aplicó el protocolo de contingencia, iniciando el teletrabajo de manera escalonada atendiendo a un criterio sanitario y de conciliación familiar: primero, a los que tenían más riesgo por cuestiones de salud, después los potenciales transmisores del Covid por tener familiares entre el personal sanitario o en las Fuerzas o Cuerpos de Seguridad del Estado y, por último, a los empleados con hijos a su cargo. En dos o tres días ‘evacuamos’ las oficinas por lo que el 14 de marzo -cuando se decretó el estado de alarma- ya teníamos a toda la plantilla en teletrabajo, aunque con un pequeño retén en cada oficina para servicios esenciales. Fuimos pioneros y el servicio prestado no se vio afectado por el teletrabajo, por lo que es algo de lo que en Krata nos sentimos muy orgullosos”.

El reto es fomentar la agilidad y calidad de servicio manteniendo la rigurosidad técnica y cumpliendo con los estándares de calidad que exigen la autoridad responsable de la regulación y supervisión y nuestros clientes

Tras este apunte sobre la importancia del teletrabajo y el difícil momento que está provocando la pandemia global de coronavirus, llega la hora de las presentaciones. El currículum de este arquitecto, nacido en la localidad alicantina de Elche y con más de 15 años de experiencia profesional en el sector de la tasación, es largo. Arquitecto por ETSA de la Universidad de Granada, miembro RICS en valoración, y con formación en dirección general del IESE, entre otros másteres, acumula una larga trayectoria en el sector, que le llevó a formar parte del Comité de dirección de Tinsa. En marzo del año pasado, recala en Krata donde se incorpora como director general de Clientes y Operaciones, para liderar la dinámica de crecimiento de la compañía y desde septiembre es el CEO de la sociedad, ‘capitaneando’ una “familia” de 500 personas entre empleados, colaboradores externos, que tiene oficinas en Bilbao, Sevilla, Valencia, Barcelona y Madrid.

Durante su carrera, Anaya ha dirigido unidades de negocio territoriales, diseñando estrategias para impulsar mercados en el sector de la valoración, liderando equipos en España y Portugal y optimizando procesos operacionales. Sin embargo, es el hecho de haber empezado “como tasador de calle en un pueblo de Granada”, y “haber crecido profesionalmente valorando todo tipo de inmuebles y desarrollarme profesionalmente en posiciones de validación o gestión, lo que me dio muchas oportunidades de aprender y de hacer proyectos diferentes”, lo que considera le otorga “una visión de 360 grados de lo que es una sociedad de tasación, que es lo que te permite implementar cambios de una forma ágil y eficiente”.

¿No le da vértigo dar un paso tan importante en un momento de gran incertidumbre como el actual?
Vértigo ninguno. Aunque la situación es muy atípica y difícil, el reto es, si cabe, aún más bonito, porque tienes que tomar medidas que garanticen la viabilidad del negocio manteniendo la calidad y dando servicio a los clientes, que son el principal activo de esta compañía. Krata es una empresa con visión a largo plazo que no prioriza el beneficio sino la continuidad, cuestión que le permite afrontar los nuevos tiempos de incertidumbre con la seguridad de que en todas las etapas de transformación siempre hay un elemento de oportunidad.

¿Cuál es el granito de arena que su experiencia profesional puede aportar a Krata?
Mi experiencia en todas las posiciones que se pueden tener en una sociedad de tasación me permite entender bastante bien un negocio que, por estar industrializado, ser eficiente y productivo, a veces pasa por alto el valor añadido que aporta al sector financiero. Mi papel es como el de un ‘director de orquesta’ que debe tener en cuenta todas las partes del proceso para que la empresa responda de una forma homogénea, ágil, flexible y con la suficiente diligencia con el fin de que el negocio sea sostenible a futuro aportando valor en todas las facetas.

¿En su opinión cuáles son los retos actuales del sector?
Como hemos comentado anteriormente, el sector está muy industrializado, pero no por ello ha perdido calidad sino al contrario. Es un sector capaz de realizar un trabajo con un grupo de profesionales con formación universitaria (arquitectos, aparejadores, ingenieros agrónomos) que utilizan los recursos eficientemente y de manera coordinada cumpliendo los estándares de calidad que exigen regulador, clientes y el mercado, lo que aporta valor. Aquí es donde la sociedad de tasación juega un papel crucial, armonizando las normas éticas, de valoración y de medición utilizadas en el ámbito inmobiliario y garantizando la homogeneidad en la calidad de todos los servicios prestados.

Nuestra meta no es maximizar el beneficio a corto plazo, sino que basamos nuestro modelo de negocio en la sostenibilidad a largo plazo de manera socialmente responsable, invirtiendo en I+D para impulsar el crecimiento dando valor añadido

Las sociedades de tasación estamos sometidas a estrictas normas que, entre otras cosas, aseguran nuestra solvencia, fiabilidad, independencia y capacidad operativa. Añadimos una visión global del sector inmobiliario y avanzamos constantemente en la digitalización que nos permite implementar estrictos controles de calidad.

En otros países no existe una coordinación tan eficiente como la tenemos aquí. El nivel de producción de hipotecas que se tuvo durante el crecimiento económico de principios del 2000 hizo que el sector se industrializase consiguiendo cotas altas de eficiencia operativa con la máxima calidad, sin perder de vista que la finalidad de una sociedad de tasación no es solo dar valor a un activo, que es el pilar fundamental, siendo otros elementos adicionales también pilares esenciales del negocio: como la identificación, comprobación de la correspondencia físico jurídica, constatación que la garantía perdure en el tiempo durante la vida útil del préstamo, así como la viabilidad de la misma detectando elementos que le puedan afectar y que solo es posible identificar durante la visita, elementos esenciales en el proceso de tasación.

¿Podría concretar un poco más en qué consisten esas garantías y cuál es la función de una sociedad de tasación?
Si la base fundamental de una tasación es servir de garantía a un préstamo hipotecario, hay que ser consciente de lo que esto conlleva.

Lo primero, es la identificación: comprobar que la realidad física corresponde con la realidad jurídica, que el inmueble tasado se corresponde con la finca registral que va a servir de garantía.

Posteriormente, también hay que determinar realmente cuál es el valor que tiene el activo que da soporte a esta operación financiera y en dicha tarea el elemento de conocimiento del mercado local que tienen los tasadores unido al control de calidad que realiza la sociedad de tasación es un valor intangible muy alto, ya que es un conocimiento local pormenorizado muy difícil de parametrizar por la multitud de singularidades que afectan a cada inmueble y mercado.

Debemos determinar que el inmueble es real, que existe, pero también que no hay circunstancias que puedan afectar a su permanencia en el tiempo, como, por ejemplo, problemas urbanísticos que puedan derivar en la desaparición de la garantía, asegurándonos de que no es un inmueble que por la razón que sea va a dejar de existir o pueda convertirse en otra cosa.

Y luego está la viabilidad de la garantía, que certifica, por ejemplo, que en el inmueble no haya unas servidumbres visibles que puedan limitar su valor o que hay algún tipo de limitación por un problema de ocupación, por poner un ejemplo. Estas podrían ser algunas muestras de la importancia que tiene contar con una red de tasadores experimentados como la nuestra para realizar valoraciones de inmuebles con garantía hipotecaria, un aspecto clave para la estabilidad financiera.

Javier Anaya, consejero delegado de Krata

Cuando una entidad financiera está realizando operaciones crediticias necesita disponer de la máxima profesionalidad y seguridad que aportan las sociedades de tasación en el sector de la valoración de España, puesto que está operando en parte con el capital de sus depositantes y una parte importante de esas operaciones acabaran titulizándose.

De sus palabras se deduce que para Krata es muy importante el cumplimiento de las directrices fijadas por las autoridades responsables de la regulación y supervisión del mercado hipotecario.
Krata entiende como vital el cumplimiento de la normativa reguladora y los estándares de calidad establecidos por el Banco de España.

En este sentido, desde 2009 disponemos de una dirección general específica para velar por la absoluta independencia en el desarrollo de nuestra actividad, la de Regulación y Seguimiento Normativo. Liderada por Ana Sancho, analiza, interpreta e indica como deben implementarse esas directrices dentro de la compañía y reporta directamente al Consejo de Administración de Krata para garantizar la independencia de nuestro trabajo, velando por la implantación en la compañía de lo que para nosotros es una parte tan crítica como son los estándares de calidad y cumplimiento de las determinaciones del regulador.

Después, la Dirección Técnica vela porque estas directrices se materialicen y se conviertan en la piedra angular de los procedimientos de control de calidad que realizamos en cada uno de los informes de tasación que emitimos. Todos y cada uno de ellos, sin excepción, se someten a un examen individualizado por parte de un equipo de validadores que velan y garantizan la calidad y fiabilidad de nuestro servicio, formando a los equipos internos y externos, de cara a su cumplimiento.

Y, por último, está la Dirección de la Red de Tasadores asegurándose de que disponemos de los mejores profesionales como nuestros colaboradores externos, velando por que realicen informes de tasación con la máxima calidad.

¿A quienes dirigen sus servicios?
La valoración siempre tiene una finalidad: pedir un préstamo, repartir una herencia, comprar un inmueble, impuestos… y hay que definir para qué puede hacer falta el informe. Una parte de nuestro trabajo está dedicada al negocio hipotecario, es decir las tasaciones que van a ser utilizadas por los clientes de entidades financieras para la constitución de hipotecas.

Contamos con una sólida y diversificada cartera de clientes, colaborando con las principales entidades financieras, destacando que el 20% de nuestra facturación es directamente con empresas, particulares y administraciones públicas.

Somos una empresa capacitada para hacer una valoración a una gran compañía o a un particular, aportando en todos los casos la experiencia y el personal especializado, siendo esta una de las señas de identidad de Krata.

Krata ha ido escalando posiciones en facturación y cuota de mercado en los últimos años, ¿cuáles son las claves de su éxito?
El esfuerzo de un equipo humano y profesional excelentes, entendiendo que nuestros principales clientes necesitan un pool de proveedores que asegure el cumplimiento de los estándares de calidad permanentemente; tienes que garantizar un nivel de excelencia y por este motivo Krata, año a año, ha ido ganando cuota de mercado.

Krata en 2019 creció en facturación respecto a 2018 cuando en el conjunto del sector cayó un 4%

Cerramos 2019 con una facturación de 11,2 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 1,7% respecto al año anterior, mientras el conjunto del sector facturó un 4% menos que en 2018, estamos en un acumulado del 38% en la cifra de negocio en los últimos 5 años.

Las claves para conseguirlo están en ser una empresa con una dilatada experiencia en el sector y una mirada empresarial a largo plazo. Krata no acaba de llegar, ha vivido todos los vaivenes del sector inmobiliario desde el inicio, ha estado en los momentos de expansión económica, pero también en los difíciles, siempre como una empresa independiente de cualquier grupo de presión y solvencia contrastada para la resolución de los encargos.

¿Cuáles son sus previsiones para el sector de la tasación en el corto y medio plazo?
La economía no está parada, está funcionando, y aunque se produzca un descenso de las operaciones, la tasación es un sector con herramientas para adaptarse a los cambios.

Oportunidades

Creo que van a surgir oportunidades, tanto por los ajustes de precios, como fruto de la demanda hipotecaria debido a que el sector financiero tiene que optimizar su rentabilidad económica, lo que puede dar lugar al cambio de hipotecas de unas entidades a otras, esto es, a un movimiento de subrogaciones importante.

Además, otra parte importante de negocio para el sector puede ser la refinanciación de las empresas que tienen que recuperar la actividad económica, unas operaciones financieras que requerirán una valoración de los activos inmobiliarios. Igualmente, puede haber un nicho de negocio de la mano del trasvase de usos por los cambios de hábito que se están generando como podría ser la reconversión de una parte de las naves industriales hacia el sector logístico o los cambios de uso de bajos comerciales en zonas residenciales, que puede llevar a ventas, transformaciones…

Por último, el confinamiento ha producido cambios culturales, de vida. La gente ha empezado a dar valor a viviendas con espacios libres en zonas suburbanas, una nueva demanda residencial que puede traer oportunidades para el sector.

Hablando del sector residencial ¿qué prevé puede pasar con el precio de la vivienda en el corto y medio plazo?
Las previsiones en materia de empleo no son demasiado halagüeñas y para la compra de vivienda hace falta una demanda solvente por lo que prevemos que se ralenticen las compraventas por mucho que los precios puedan tender a ajustarse.

Hasta ahora, no hemos visto una caída de las compraventas significativa, ya que se ha producido un efecto rebote de toda la demanda embalsada antes de esta situación sanitaria, operaciones que estaban hechas antes del Covid y que se están materializando ahora, pero la cuestión es cuánta gente no va a tener empleo en los próximos meses y cómo va a quedar estructurada esta bolsa de desempleo, con el agravante de que no sabemos cómo va a evolucionar la situación sanitaria.

¿Cómo puede contribuir Krata a mejorar la situación actual?
La vocación de Krata es ser un referente en el sector, seguir siendo capaz de dar un valor añadido a sus clientes, a sus propietarios, a sus empleados y a sus colaboradores, dando valor a todas las partes de la cadena, porque la parte en la que no des valor se va a romper.

La calidad siempre ha formado parte de la compañía y Krata tiene interiorizado que debe dar un servicio excelente. Vivimos un escenario de cambios, una situación muy compleja que no es asimilable a ninguna de la que hemos pasado y Krata está para ayudar a que estos cambios se produzcan con el menor impacto posible.

¿Cuáles son sus objetivos más inmediatos y cómo pretende conseguirlos?
Estamos realizando un cambio estructural en la compañía. Hasta ahora el negocio estaba organizado en base a territorio y el cliente, ahora estamos orientados al cliente y la operación. El valor añadido es la operación, afianzando más si cabe la calidad técnica gestionando directamente los elementos que dan valor al proceso y que hacen que la operación cumpla con los estándares de nivel de servicio comprometidos, no externalizándolos sino monitorizándolos internamente mediante una organización que permite controlar todo el proceso y hacerlo más eficaz. La operación y la calidad técnica es lo más importante, el futuro depende de un control potente de ambas y ahí es donde entra la tecnología.

Asimismo, el reto principal es poder solventar con garantías la crisis sanitaria y creo que estamos bien posicionados, no solo para consolidarnos en el top de las empresas de tasación, sino para escalar posiciones en los próximos años. Eso se consigue con el mejor equipo y entendiendo muy bien el sector: Valoraciones con una calidad contrastada en un tiempo ajustado y con una excelente experiencia de usuario.

 

Más información en la revista inmobiliaria.

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