El consumo de cemento desciende casi un 18% en mayo y acumula una caída anual del 21%

El consumo de cemento en España ha caído de nuevo en mayo por encima de los dos dígitos, con un descenso del 17,8%, que sitúa los valores absolutos en 1.143.853 toneladas, casi 250.000 toneladas menos que en el mismo mes de 2019, según los últimos datos publicados por la Agrupación de Fabricantes de Cemento de España (Oficemen).

Aunque la caída registrada en mayo es inferior al desplome del 50% que se registró en abril por la paralización total de la actividad constructora por la epidemia del coronavirus, la patronal cementera destaca que “el reinicio de las obras en mayo no ha reducido la incertidumbre en el mercado ni ha impedido que el consumo continuara reduciéndose en nuestro país, hasta acumular, en los cinco primeros meses del año, una caída del 21,2%, un porcentaje de dos dígitos que nos retrotrae a los peores años de la crisis de 2008”. Resaltando que “en valores absolutos, el consumo de cemento en lo que va de año no alcanza los cinco millones de toneladas (4.873.684) frente a las más de seis del pasado año”.

Ampliando la perspectiva a doce meses atrás, los datos del año móvil (junio 2019 – mayo 2020) alertan también de la recesión del mercado, con una caída del 6,6%; un mercado tan errático dificulta las previsiones sobre el cierre del ejercicio.

Exportaciones

Por otra parte, Oficeman informa que “los diferentes ritmos de desescalada en los mercados han permitido que, en el mes de mayo, las exportaciones hayan crecido un 11%, lo que supone algo más de 50.000 toneladas que en el mismo mes de 2019”, aunque la caída acumulada en los cinco primeros meses del año se sitúe en el 19%, con una pérdida de 530.000 toneladas.

En mayo se consumieron casi 250.000 toneladas menos que en el mismo mes de 2019

Reivindicaciones

Para incentivar la demanda, las cementeras abogan un plan de inversión en infraestructuras sostenibles e impulsar la demanda de vivienda con un sistema de avales públicos para los jóvenes.

“La industria cementera española lleva más de diez años intentando recomponerse de la grave crisis de 2008. Y, sin haber salido aún de ella, sobreviene ahora esta conmoción que suma incertidumbres a unas compañías muy debilitadas y a todo un sector constructor muy intensivo en mano de obra. Nuestro país no puede seguir permitiéndose el lujo de contener el déficit público básicamente a través de la paralización de las infraestructuras. Ya hemos perdido una década, no podemos perder más tiempo”, explica el presidente de Oficemen, Victor García Brosa.

“La prioridad debe ir en una doble vía: impulsar infraestructuras relacionadas con el “Acuerdo Verde Europeo” y la “Agenda 2030” y facilitar el relanzamiento de la demanda residencial con la aprobación de avales y líneas de crédito en la compra de nueva vivienda. Me refiero al ‘Help to buy’, ya implantado con éxito en otros países, como Reino Unido, que permite asumir la compra de vivienda a jóvenes con capacidad de pago, pero sin ahorro previo”, añade.

Estas dos medidas de activación de la demanda, junto con la reducción de los costes energéticos y ambientales para la industria cementera, a través de la aprobación urgente del estatuto del consumidor electrointensivo, son tres de las acciones para la reconstrucción nacional, presentadas por el presidente de Oficemen en la cumbre de la CEOE “Empresas españolas liderando el futuro”, celebrada esta semana.

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