El alquiler pierde atractivo frente a la compra entre los jóvenes urbanos

revista el inmobiliario mes a mes SIMA 2018
Julio Irazábal, editor de El Inmobiliario mes a mes
Julio Irazábal, editor de El Inmobiliario mes a mes

A las puertas del SIMA, un estudio sobre la radiografía de la vivienda 2017-2018 realizado por el portal inmobiliario Fotocasa concluye que, ante la fuerte subida que han experimentado los precios de los alquileres en los últimos cuatro años, en España se vuelve a imponer la propiedad frente al alquiler. Y lo más curioso de todo es que, este cambio de tendencia detectado en el último año, está protagonizado por los más jóvenes que, al igual que buena parte de sus padres, vuelven a pensar que alquilar es tirar el dinero y que compensa más pagar una hipoteca que una renta mensual.

Según este portal, en un año, la demanda de vivienda en alquiler ha caído el 36%. Si el año pasado había un 14% de personas que habían alquilado o intentado alquilar una vivienda, en 2018 ese porcentaje se ha reducido al 9%, lo que supone expulsar de facto a muchos jóvenes ciudadanos del mercado del alquiler. Muy especialmente a aquellos que viven en los núcleos urbanos de Barcelona o Madrid, donde los precios de los alquileres en los cuatro últimos ejercicios se han disparado un 40% y un 30%, respectivamente.

Como explica en esta revista el director de Property Management de Haya Real Estate, Daniel Leganés, uno de los factores que han influido en que la subida de los precios de alquiler en España en el último año empiece a ser elevada ha sido la traslación de demandantes de vivienda en compra a vivienda en alquiler, como consecuencia del endurecimiento de las condiciones de financiación bancaria y la crisis económica, que ha colapsado la oferta limitada en el contexto actual.

Otro de los motivos ha sido la actividad intensiva que se ha llevado a cabo en el mercado del alquiler turístico, sin que exista un marco regulatorio apropiado para limitar su impacto. Y, por último, también ha influido la modificación de la LAU de junio de 2013 (Ley de Medidas de Flexibilización y Fomento del Mercado del Alquiler de Viviendas), que permitió cambiar la duración de los contratos de alquiler de 5 a 3 años y su prórroga de 3 a 1 años, lo que provocó que en 2017 finalizaran muchos contratos que permitían la actualización de los precios a las nuevas rentas del mercado.

Una de las desventajas más notorias que existen entre el alquiler frente a la compra tiene que ver con que en determinadas coyunturas económicas el precio del alquiler puede ser superior al de una cuota hipotecaria. Sin embargo, hay ventajas muy significativas del alquiler frente a la compra que conviene tener en cuenta, como la mayor flexibilidad ante la movilidad laboral actual, menor rigidez presupuestaria ante una situación adversa, limitación del impacto del aumento de los costes variables en caso de derramas, impuestos locales, o mayor facilidad de acceso a la vivienda al no necesitar disponer de grandes cantidades financiadas bancariamente.

En cualquier caso, la decisión de optar por alquilar o comprar una vivienda debe venir determinada por la situación socioeconómica temporal, pudiendo adoptar una u otra alternativamente en el tiempo, en función de las necesidades específicas de cada familia, como razonablemente recomiendan desde Haya Real Estate, que entiende que la administración dispone de herramientas fiscales para facilitar a corto plazo un crecimiento sostenible y adecuado del parque de alquiler en España.

Medidas que supongan una adecuada incentivación fiscal para aquellos propietarios que pongan viviendas en el parque de alquiler. Así como un marco regulatorio común para la oferta de vivienda turística y una estrategia de medio y largo plazo para la puesta en el mercado de vivienda social en alquiler a través de las administraciones públicas, que cubran el espectro de aquellos demandantes que quedan fuera del mercado libre.

 

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